San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Como una forma de expresar su desacuerdo con la presencia de Marilyn Manson a un mes de su concierto en la Feria Nacional Potosina (Fenapo), un grupo de fieles católicos en San Luis Potosí ha respondido con una protesta inusual, pues realizarán 40 días de oración, ayuno y obras de misericordia. Dicha jornada espiritual inició el 1 de julio y concluirá el mismo día del concierto, es decir, el próximo 10 de agosto del 2025.
De acuerdo con la información manejada en medios de comunicación locales, los organizadores de esta manifestación religiosa indican que su objetivo no es el enfrentamiento, sino una llamada de atención a la sociedad sobre el tipo de figuras que se promueven desde el espacio público. Para ellos, Marilyn Manson no representa únicamente un estilo musical alternativo, sino un símbolo de antivalores que consideran nocivos para el tejido social.
Además, el grupo recordó que el nombre artístico del cantante, que mezcla a la actriz Marilyn Monroe con el asesino Charles Manson, representa desde su concepción una propuesta opuesta a la vida y la paz. Aunado a ello, recordaron la controversia generada tras la masacre de Columbine en 1999, cuando su música fue señalada como posible influencia, aunque no se confirmó responsabilidad alguna.
Además del contenido de sus canciones, los católicos que lideran la protesta destacan las denuncias públicas por abuso y violencia que el artista ha enfrentado en años recientes. Casos como los señalados por Evan Rachel Wood han reforzado su percepción de que la figura de Manson no es adecuada para una feria estatal con participación familiar.
No estamos en contra de la libertad artística, pero creemos que un evento financiado y promovido por autoridades debe ser congruente con los valores y principios que representan a la mayoría de la población”, señalaron en uno de sus comunicados. Asimismo, señalan que su protesta, es un llamado a repensar las prioridades culturales del gobierno.
Es importante destacar que, el grupo no planea realizar bloqueos ni actos de confrontación pública, sino ofrecer sacrificios personales por la conversión de corazones, la paz y el respeto a los valores fundamentales de la sociedad. Su objetivo es, más que impedir el concierto, generar una reflexión profunda sobre lo que como comunidad se celebra o tolera.
Fuente: Tribuna
