Ciudad del Vaticano.- Autoridades del Vaticano han compartido un nuevo reporte sobre la salud de su santidad, el Papa Francisco, quien ya cumplió 18 días hospitalizado debido a diversas complicaciones respiratorias. Desafortunadamente, el pronóstico no es nada alentador y es que el santo padre continúa delicado ya que sufrió dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda, que lo llevaron a una recaída.
Por lo anterior, actualmente el Papa se encuentra respirando a través de ventilación mecánica no invasiva, informó el Vaticano. Además, explicaron que esta crisis se debió a la acumulación de flemas y mocos en las vías respiratorias: "En la jornada de hoy el Santo Padre ha presentado dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda causados por una importante acumulación de mucosidad endobronquial", señalaron.
Lo anterior provocó que su santidad sufriera un nuevo broncoespasmo, que significa que los bronquios se estrecharon de forma repentina y no permitieron el paso de aire. El Vaticano también resaltó que el tratamiento del Papa Francisco ha incluido aspiraciones de "abundantes secreciones" de mucosa: "Se realizaron dos broncoscopias con necesidad de aspiración de abundantes secreciones. Por la tarde se reanudó la ventilación mecánica no invasiva", dice el informe.
Además, la santa sede ha informado que el pontífice sigue consciente y orientado, pero su pronóstico continúa siendo reservado: "Su santidad siempre se ha mantenido vigilante, orientado y colaborador... El pronóstico sigue siendo reservado", finaliza el reporte emitido este 3 de marzo.
Desde su juventud, el Papa Francisco ha lidiado con problemas de salud. A los 21 años, le fue removida una parte de uno de sus pulmones debido a una infección severa. Esta condición lo ha hecho más susceptible a infecciones respiratorias a lo largo de su vida. Su recaída más reciente fue el 14 de febrero, cuando tuvo que ser hospitalizado debido a una bronquitis que se complicó en una neumonía doble, una infección grave en ambos pulmones que puede inflamar y cicatrizar los tejidos, dificultando la respiración.
Fuente: Tribuna
