SONORA

Concluye un año más y la crisis del transporte en el sur de Sonora continúa

Para la mayoría de los ciudadanos de a pie, el 2023 debe ser un año enfocado en solucionar las carencias que por años han mermado el servicio; ha sido bastante tiempo en abandono que hoy se traduce en un calvario para el usuario

Concluye un año más y la crisis del transporte en el sur de Sonora continúaCréditos: Internet
Escrito en SONORA el

Sonora, México.- Pasará otro año y los problemas del sistema de transporte urbano seguirán ahí. Unidades casi chatarras, largo tiempo de espera y un servicio que no vale lo que se paga es la situación de todos los días. A cuatro días de terminar el 2022, usuarios del camión comentan que uno de sus mayores deseos, en cuanto a las acciones del gobierno, es que tome verdaderas cartas en el asunto pues en las principales ciudades del sur de Sonora (Obregón, Guaymas, Navojoa), aunque cada problema es particular, es evidente la crisis.

TRIBUNA recopiló los principales focos rojos del transporte en cada ciudad donde destaca la necesidad de más y mejores unidades, la creación de rutas más eficientes y un trabajo en equipo entre concesionarios y gobierno con el objetivo de mejorar la experiencia del ciudadano.

Transporte público en el sur de Sonora sigue en crisis. Foto: Facebook

Retos, la herencia de 2022

Desde las malas condiciones en las que se encuentran las unidades, hasta la larga espera que hacen los usuarios por la falta de camiones sumada a la situación que se vive por al alza de precios de los insumos, forma parte de los múltiples retos pendientes para el transporte urbano de Cajeme. De acuerdo con Luis Acosta, quien se desempeña como líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), en Cajeme se requieren poco más de 200 unidades de transporte para brindar un servicio digno a los usuarios, mientras que se encuentran operando solamente cerca de 150, estando obsoletas el 50 por ciento de las unidades.

En cuanto al estado de las unidades, usuarios del transporte urbano y suburbano han denunciado en distintas ocasiones a TRIBUNA que la situación es “preocupante”, pues dieron a conocer que las ventanas se encuentran rotas, las unidades están vandalizadas y algunas hasta carecen de puertas o focos.

Es una pena de verdad, porque aparte de que las unidades se encuentran destrozadas, es alta la tarifa que se cobra. En tiempo de calor ni siquiera prenden los aires acondicionados como deberían”, mencionó Guadalupe Castelo, durante un sondeo realizado por el equipo de este medio de comunicación.

Por otro lado, hay otros conflictos que también requieren ser visibilizados. Uno de ellos es el alza en los insumos que se requieren para brindar servicio; integrantes del Frente Único de Transporte Suburbano Foráneo del Sur de Sonora hicieron saber a este medio que a pesar del regreso a clases este año ha sido de grandes retos por el aumento en el precio de materiales como llantas y aceite.

En lo que respecta a los empleados de concesionarios, el 22 de noviembre se dio a conocer que cerca de 90 trabajadores tomaron acciones jurídicas sin frenar sus labores, debido a que su empresa no los reconocía como integrantes de la planta laboral, teniendo con ellos un adeudo de aproximadamente 5 millones de pesos.

Llegan unidades, pero no son suficientes

Con la incorporación de 19 unidades, el servicio del Transporte Público en Navojoa mejoró hasta en un 20 por ciento para el cierre del año, esto luego de atravesar una crisis de movilidad que dejó a la ciudad sin el servicio. Sin embargo, aún hay un déficit del 50 por ciento en el número de unidades que se requieren para cubrir a las 54 colonias del casco urbano. Una vez puesto en marcha el Plan Piloto de Transporte, el Instituto de Movilidad y Transporte para el Estado de Sonora (IMTES) autorizó la incorporación de 10 unidades más, pero aún hace falta la entrega de cuatro camiones para cumplir con la flotilla de 25 unidades seminuevas prometidas.

El otro gran problema en el Mayo, especialmente para los concesionarios, es la falta de clientes. La ciudad duró aproximadamente un año sin el servicio, contando únicamente con siete o nueve unidades, lo cual, obligó a los usuarios a adoptar otras alternativas de transporte, como los vehículos de plataforma digital, taxis o ‘diezpeceros’. Este hecho ha permeado considerablemente al Transporte Público, ya que se estima que cuatro de cada 10 usuarios, dejaron de utilizar los camiones, afectando el ingreso de los concesionarios.

Hay otras opciones para el usuario y al haber otras opciones, ellos comienzan a elegir, por lo que bajó el uso del transporte público, se estima que en un 30 ó 40 por ciento”, puntualizó Elio Esgardo Cázares Antelo, coordinador municipal de Transporte.

La reducción de usuarios no sólo ha afectado económicamente a los concesionarios, sino también a la prestación del servicio, ya que extraoficialmente, se ha comentado que la indicación de los concesionarios es no permitir la salida de camiones vacíos, por lo que los choferes deben esperar a registrar un pasaje ‘considerable’ para continuar con la ruta a las colonias, aumentando el tiempo de espera y afectando a los demás usuarios.

Ya me ha tocado que el chofer se queda parado en el Mercado hasta que se suba un número considerable de pasajeros, sólo así sale a las colonias, esto evidentemente te afecta cuando estás esperando el camión para llegar a tu escuela o trabajo y no se vale”, mencionó Margarita, usuaria afectada.

Un tema pendiente

Debido al mal servicio de transporte urbano que se presenta en Guaymas, en algunas de sus rutas, durante el año se registraron algunas manifestaciones, siendo el reflejo de un panorama nada alentador para los usuarios. El principal problema son los camiones casi ‘chatarras’, así como el incremento de precio, injustificado a decir de los ciudadanos, que tuvo la ruta Guaymas Norte.

Fue en septiembre cuando un grupo de 20 trabajadoras domésticas realizaron un bloqueo en la calle 20 por el pésimo servicio que estaban recibiendo sumado al maltrato de los operadores de la ruta Miramar. Los guaymenses tienen identificado que las “mejores” rutas son Guaymas Norte, Circunvalación y Antena, porque sí prestan el servicio con aire acondicionado durante el verano, aunque lo hacen después de los días establecidos por la Ley General de Transporte del Estado que señala que a partir del 1 de mayo debe ser obligado.

Mientras que los circuitos Independencia, 13 de Julio, Paraje, 10 Colinas, Golondrinas, Marsella y Miramar, prestan el servicio con unidades viejas y algunas importadas, que eran para transporte escolar en Estados Unidos y otras que son de los años 80, siendo calificadas como los usuarios las “peores” rutas.

Cabe destacar que de acuerdo las versiones de los concesionarios del Puerto, adquirir unidades nuevas es incosteable para la mayoría, debido a que no todas las rutas tienen la misma rentabilidad. Asimismo, aseguran que el grueso de los pasajeros de las rutas son estudiantes y la tarifa que pagan es menor a la normal, situación que los limita para adquirir un crédito millonario que les permita adquirir nuevas unidades.

Fuente: Tribuna