Ciudad de México.- Tratar de predecir al país que terminará primero en medallas de oro en los próximos Juegos Olímpicos suena tentador, pero la realidad puede ser más compleja de lo que parece.
En cada año olímpico, muchos operadores publican mercados de largo plazo para el país que gane más medallas y para el país que gane más medallas de oro. Son apuestas a futuro que se resuelven al cierre de los Juegos, tanto en Verano como en Invierno. Y los pronósticos para ambos eventos suelen ser distintos.
Los resultados globales se pueden estimar con datos bastante estables, aunque ninguna predicción es totalmente segura. En ese camino también importa en qué plataforma y con qué condiciones se ofrece el mercado.
Usted puede revisar diferentes listados de sitios para apostar, por ejemplo casas de apuestas con depósito mínimo. En apuestas a largo plazo, los depósitos pequeños y las apuestas modestas pueden ser útiles, porque las cuotas suelen ser altas y el riesgo también. Pero lo realmente relevante aquí es otra cosa: qué plataformas explican bien sus reglas, cómo resuelven empates, qué pasa con medallas reasignadas y cómo definen el “ganador” del mercado. Ese detalle cambia el sentido del pronóstico.
Apuestas al líder en medallas totales y en medallas de oro
En este tipo de mercado se apuesta al resultado final del torneo completo. Lo más común es encontrar las siguientes opciones para apostar:
- País con más oros (el mercado más típico): Simplemente, se apuesta a cuál será el país que obtendrá más medallas de oro.
- País con más medallas totales (otro mercado frecuente): Se apuesta a cuál será el país que ganará más medallas en total.
- País en el Top 3 del medallero. Se apuesta a que un país termine entre los tres primeros.
- Duelos directos entre países (según operador): Se apuesta a que un país, por ejemplo, Estados Unidos, ganará más medallas que otro, por ejemplo, China.
Los mercados varían según la casa, pero estos suelen aparecer con frecuencia.
Los tres factores que potencian a los líderes
Los países que más medallas ganan tienden a repetirse en la mayoría de las ediciones de los Juegos Olímpicos, y estas son las razones más importantes para ello:
Tamaño de población: A igualdad de condiciones, una población mayor amplía la base de potenciales atletas y suele aumentar la probabilidad de producir atletas élite.
PIB per cápita: Un PIB per cápita alto suele estar asociado con mejor infraestructura, más apoyo técnico y desarrollo deportivo más completo. Generalmente eso se traduce en más opciones reales de oro en varios deportes.
Ser país anfitrión: Ser sede se ha relacionado con ventajas adicionales para obtener medallas, aunque no siempre es igual para todos los deportes y el efecto puede variar según la época.
El rendimiento histórico también es un punto útil para predecir a los mayores ganadores de medallas. Sin embargo, la mayoría de los países con buenos resultados históricos también son grandes en población y/o recursos económicos.
Por eso no sorprende que potencias como Estados Unidos y China aparezcan a menudo cerca de la cima en oro o en total de medallas en los Juegos Olímpicos de Verano.
Qué pasa con los Juegos Olímpicos de Invierno
En los Juegos de Invierno, los conceptos a considerar para predecir resultados cambian. El medallero depende más de la especialización en deportes de nieve y hielo que del tamaño del país.
Hay menos deportes que en la edición de verano, y varios están concentrados en países con tradición invernal. Por eso Noruega suele figurar como favorita recurrente, seguida por selecciones fuertes como Alemania o Estados Unidos.
Para estimar un ganador en Invierno, suele ser útil:
- Observar el histórico por disciplinas, no solo el total general.
- Priorizar deportes con muchas pruebas, porque allí se acumulan más oros.
- Fijarse en el nivel general del equipo nacional, no solo en 1 o 2 nombres.
- Considerar que el país anfitrión puede tener una ventaja adicional.
En resumen, en Invierno conviene fijarse en qué países son fuertes en deportes con muchas pruebas. En disciplinas como el esquí nórdico, donde varios eventos se parecen, una potencia puede encadenar varios oros. En cambio, el hockey solo reparte un oro en hombres y otro en mujeres. Por eso también vale la pena valorar la solidez del equipo de un país: cuántos atletas competitivos tiene para aprovechar esas oportunidades.
¿Se puede predecir realmente al máximo ganador de oros?
Sí, pero sólo hasta cierto punto. El pronóstico se vuelve más sólido cuando usted mira el mercado exacto y sus reglas (porque más oros no es lo mismo que más medallas y un empate puede liquidarse de forma distinta en diferentes mercados), y cuando separa Verano e Invierno, ya que el programa deportivo cambia y con él cambian los favoritos más probables. Para los Juegos de Invierno también ayuda evaluar el plantel de cada país: no basta con 1 o 2 nombres, hace falta una base amplia de atletas capaces de sumar en varias pruebas.
Aun así, no hay garantías. En los Juegos basta una lesión, una sorpresa en una final o una generación de atletas talentosos que explote de golpe para que un país no favorito se cuele en los primeros lugares y rompa el guion. Por eso conviene mirar también las cuotas y ponerlas en contexto de riesgo. Por ejemplo, antes de Milano-Cortina 2026, el favorito para “más oros” era Noruega con una cuota en torno a 1,62–1,65, mientras que Alemania rondaba 5,50 y Estados Unidos 6,50. En otras palabras, la opción más obvia no venía con una cuota especialmente atractiva para muchos apostadores.
