Ciudad Obregón, Sonora.- Fue una noche del 2 de octubre del 2005 en Lima, Perú, donde el futbol mexicano alcanzó uno de sus logros más importantes de toda su historia: la Selección Sub-17 se proclamó campeona mundial ante la máxima potencia, Brasil.
Aquel día, un grupo de 20 adolescentes abrió la boca del mundo y se convirtieron en un orgullo, robándose los reflectores de toda la prensa nacional, internacional y de nuestra casa editorial TRIBUNA. No solo se trató de un campeonato del mundo, también significó una victoria tricolor categórica, 3-0 en contra de la escuadra brasileña que llegaba como favorita.
Héctor Esparza, Ever Guzmán y Carlos Vela, quien además consiguió el Botín de Oro por sus cinco goles en la justa mundialista, fueron los encargados de sacudir las redes y poner a gritar "gol" a toda una nación, que estaba acostumbrada a ver a su selección caer en las rondas eliminatorias.
Este grupo de jóvenes fue dirigido por el técnico mexicano Jesús Ramírez, quien esa noche también demostró que un estratega nacido en el país puede ser capaz de levantar un campeonato del mundo. Al tratarse, junto con la Copa Confederaciones de 1999, del logro más importante del futbol mexicano, TRIBUNA le dedicó media plana a color, con una foto que perdurará por siempre: los ‘Niños Héroes' levantando la Copa del Mundo.
Generación perdida
Este evento echó las campanas al vuelo en el futbol mexicano, ya que aficionados y hasta la propia prensa se ilusionaban con esta gran generación, pero a poco más de 20 años de ese campeonato, realmente fueron muy pocos los jugadores que se consolidaron. De los 20 jugadores, únicamente Giovani Dos Santos, Carlos Vela, Efraín Juárez y Héctor Moreno lograron dar el salto a Europa e inclusive defender los colores de la Selección Nacional mayor en una Copa del Mundo.
Por otra parte, algunos otros nombres como los de Adrián Aldrete, César Villaluz, Patricio Araujo y Enrique Esqueda tuvieron una carrera discreta en la Liga MX, pero jamás pudieron dar ese salto de calidad. Al final, el levantar la copa internacional Sub-17 se convirtió en un suceso histórico para el futbol mexicano, pero que realmente no pudo dejar cimientos para llenar de gloria a la Selección Mayor, que liga alrededor de cuatro décadas sin poder avanzar a los cuartos de final de una Copa del Mundo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
