Ciudad de México.- De nueva cuenta y de manera lamentable, la violencia volvió a manchar las canchas del futbol profesional en México, luego de que se suscitara un nuevo acto de agresión en las gradas de la Liga MX. Cuando se jugaba el partido entre Atlas y Pachuca, una parte de la barra 'rojinegra' agredió a un grupo de guardias que resguardaban la parte del graderío donde se encontraban observando el partido.
Dicho encuentro fue correspondiente a la actividad de la jornada 6 en el Clausura 2026, en el mismo donde el Atlas logró llevarse la victoria con marcador de tres anotaciones por una ante un endeble Pachuca. Oussama Idrissi, Brian García y Salomón Rondón anotaron por el equipo jalisciense, mientras que Alfonso González descontó en el partido donde el resultado terminó en segundo plano.
Al terminar el compromiso, se reportaron daños al inmobiliario por parte de la barra del Atlas, por lo que una cantidad reducida de guardias se desplazó hasta la zona para intervenir, lo cual desató una pelea más en la historia del balompié mexicano. Los aficionados del conjunto 'rojinegro' comenzaron a lanzar golpes y, con la respuesta por parte del dispositivo de seguridad, se desató la pelea campal.
Mediante las redes sociales, circularon una serie de videos en los cuales se observa a un reducido grupo de elementos vestidos con chalecos fosforescentes, siendo agredidos y superados en número por los aficionados del equipo. Con el transcurrir de los segundos, las agresiones fueron creciendo y no fue hasta que intervino la Policía Municipal de Pachuca que la trifulca se pudo controlar.
Al momento, ha imperado el silencio por parte de todas las partes relacionadas, pues ni el Atlas ni el Pachuca han emitido un comunicado para condonar lo sucedido, así como en las cuentas oficiales de la Liga MX y la FMF no se ha abordado el tema. Por parte de las autoridades, tampoco se ha notificado si, luego del móvil, hubo personas lesionadas o detenidas.
Este hecho vuelve a poner en tela de juicio el sistema de FAN ID, instaurado en el 2023 como una medida que prometía frenar los hechos violentos en los estadios, pues permitía identificar con mayor facilidad a todos los asistentes. Este sistema se implementó luego de que en el 2022, una desafortunada pelea se suscitara en las gradas del Estadio Corregidora, dejando más de 20 personas lesionadas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
