California, Estados Unidos.- Este domingo 8 de febrero de 2026 se vivirá un nuevo capítulo en el evento más importante de la NFL: el Super Bowl LX, donde por primera vez en muchos años, los reflectores caen en dos mariscales de campo que buscarán entrar a los libros de historia.
Se trata del novato Drake Maye por parte de New England Patriots y el experimentado Sam Darnold, de los Seattle Seahawks, en lo que será un duelo que simboliza una nueva rivalidad en el emparrillado y, sobre todo, una nueva época, al estar ausentes los equipos que tradicionalmente habían llegado al Super Tazón: Kansas City y Philadelphia.
Cara a cara
Drake Maye llega como el joven sensación de los Pats, y por el otro, Sam Darnold, se planta luego de agarrar un segundo aire, llevando una vez más a los también conocidos como Halcones Marinos al máximo evento donde en juego estará el trofeo Vince Lombardi.
El coreback de New England fue seleccionado tercero global en el Draft 2024 y ha tenido un ascenso categórico en la NFL. Tras un debut prometedor, este año se consolidó al registrar cifras de 4 mil 394 yardas por aire, 31 touchdowns y solo ocho intercepciones, liderando la liga en porcentaje de pases completos (72 por ciento) y con una calificación de pasador de 77.1 por ciento.
Además, se caracteriza por tener un estilo dual-threat, sumando yardas terrestres clave en momentos críticos. Aunque tanto a él como a sus compañeros les costó trabajo en los playoffs, al final pudieron resolver bajo presión y quedarse con la Conferencia Americana.
Por otra parte, Sam Darnold ya es un viejo conocido del deporte. Su carrera comenzó con altas expectativas en 2018 con los Jets; sin embargo, cayó por inconsistencias y movimientos entre equipos, hasta llegar este año a los Seahawks y volver a levantar su carrera.
Esta temporada, registró cuatro mil 48 yardas y 25 touchdowns, con un 67.7 por ciento de pases completos y logró posicionarse en el top cinco de yardas aéreas en toda la liga. Aunque sus números no son iguales a los de Maye, su impacto en Seattle fue inmediato, comandando la columna vertebral de un club que alcanzó el Super Bowl tras más de una década.
Fuente: Tribuna del Yaqui
