Ciudad de México.– El caso de la pequeña que fue encontrada sin vida en su propia cama consternó a la población a tal grado que, a más de 15 años de su muerte, todavía sigue siendo tema de conversación. Sin embargo, en esta ocasión no se trata de la misteriosa forma en la que partió de este mundo Paulette, sino de su madre, Lizette Farah, quien emprendió acciones legales contra Netflix y la empresa Dinamo debido a la serie Historia de un crimen: La búsqueda (2020).
Los argumentos de la señora señalan que la plataforma afectó su vida personal e incluso profesional con este proyecto, ya que acusa a las compañías de hacer un mal uso de su imagen, además de imputarles daño moral y daño pecuniario. En entrevista para TVNotas, el abogado José Manzo, quien representa a la presunta afectada, mencionó que no solo fue revictimizada, sino que también comenzó a recibir en redes sociales un sinnúmero de mensajes en su contra.
Para el experto en leyes, esta producción volvió a colocar a Lizette en el ojo del huracán, provocando que varios de sus emprendimientos fueran un rotundo fracaso. Debido a que los hechos ocurrieron en marzo de 2010, según Manzo, las nuevas generaciones no tenían conocimiento del tema; no obstante, a partir del estreno de Historia de un crimen: La búsqueda, incluso jóvenes adultos y adolescentes conocen a la perfección el caso que marcó a México.
Los problemas que enfrenta Farah van desde hostigamiento, rechazo social y miedo, pues relata el abogado que en una ocasión la mujer se encontraba en un centro comercial y se percató de que los meseros escupían en su café, situación que la llevó a vivir con la constante preocupación de que alguien pudiera hacerle daño. De hecho, basándose exclusivamente en la información antes citada, ella teme que alguna persona fuera de sus facultades mentales intente convertirse en una especie de vengador anónimo.
Por su parte, José Manzo considera que el personaje de Lizette Farah, interpretado por Verónica Bravo, está bastante exagerado y que, con el objetivo de atraer la atención del público, la serie magnifica el problema más de lo que realmente fue. Asimismo, puntualizó lo preocupante que resulta el mal manejo que existe en México por parte de las plataformas de streaming, las cuales ni siquiera solicitan permiso a los afectados para contar su propia historia. Por último, añadió que, al no ser una figura pública, la fémina tiene derecho a su privacidad, y que la ley establece que, al demandar, puede reclamar hasta el 40 por ciento de las ganancias generadas por la serie.
Fuente: Tribuna del Yaqui
