Ciudad de México.- En abril del 2022, el Gobierno de la Ciudad de México encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, informó que la icónica palma que se encontraba sobre Paseo de la Reforma sería talado pues prestaba graves problemas de salud que le impedirían seguir de pie, por lo que además de secarse paulatinamente, corría el riesgo de caer y causar accidentes. A modo de sustituir esta especie, se eligió un ahuehuete que viajó desde Nuevo León hasta la urbe para ser plantado; sin embargo, no pudo reenverdecer.
Con el objetivo de conocer su estado de salud, elementos de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) llevaron acabo estudios para saber qué hacer para apoyar a esta especie y hacerla más frondosa; no obstante, la dependencia capitalina informó que el ahuehuete se había secado a los pocos meses de ser plantado, es decir, es una especie ya sin vida que ahora orilla a las autoridades a develar qué será de sus restos.
La mandataria capitalina había remarcado días atrás que expertos de la Universidad de Chapingo, los cuales estaban encargados de analizar la situación de esta especie, le habían notificado que el panorama era crítico, mas no se ha informado qué es lo que llevó al árbol a secarse en tan poco tiempo. Basta recordar que a pocos días de haber sido plantado, un vehículo procedente del Estado de México impactó contra él aunque se dijo de inicio que no había sufrido daños.
Por el momento, las autoridades capitalinas no han revelado qué harán ahora que se sabe que el ahuehuete de reforma se secó por completo o si bien, se pondrá en marcha un tratamiento para ayudarlo a reverdecer. Será la Sedema la que en los siguientes días notifique lo que sucederá con esta especie que, a días de haber llegado a la CDMX, todavía lució algunas hojas en color verde o amarillo pero, con el paso del tiempo, terminó por perder todas las unidades.
Con una encuesta en redes sociales, se eligió a esta especie para sustituir la palma que estuvo en la urbe por casi 100 años. La intención era que el nuevo árbol de 10 toneladas de peso, adornara la avenida más popular de la capital por lo menos dos mil años; sin embargo, el trayecto más la presencia de un hongo evitaron que se adaptara al suelo capitalino y con ello, no pudo mostrar sus hojas nuevas.
Fuente: Tribuna
