Ciudad de México.- Tras 4 días 'atrincherado', Marx Arriaga recibió oficio de destitución como titular de la Dirección General de Materiales Educativos de Secretaría de Educación Pública (SEP) y finalmente dejó su oficina. "¡No estás solo!", le gritaron después de que recibió el oficio de su destitución.
Marx Arriaga superó las 100 horas en su oficina después de haber sido removido de su cargo el pasado 13 de febrero. Después de que la SEP confirmó su remoción, Arriaga señaló que no abandonaría su puesto hasta recibir una notificación formal, por lo que permaneció en su lugar de trabajo durante 4 días.
Tras recibir la notificación señaló: "Lo mínimo que un trabajador debería recibir, (me voy) en 5 minutos", dijo tras firmar el documento en la oficina que ocupó desde 2021. Arriaga había dicho que estaba en su oficina no por un cargo, sino para evitar que los libros de texto fueran modificados a un modelo "neoliberal".
Ahorita estamos en este espacio que estaba tomado por Santillana y Trillas... no les vamos a entregar el espacio así porque sí. No nos aferramos a esta silla, nos aferramos a los principios", expresó.
Cabe señalar que el 16 de febrero, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, nombró a Nadia López García como nueva titular de la Dirección General de Materiales Educativos, en sustitución de Arriaga.
A la salida de las oficinas, sus compañeros gritaron: "¡Fuera Mario Delgado de la SEP!". Tras salir Arriaga, recorrió a pie hasta la entrada del Metro Coyoacán, donde abordó el tren, y aseguró que ahora volverá a dar clases en Ciudad Juárez. El mismo Mario Delgado dijo en declaraciones pasadas que a Arriaga se le había notificado de su remoción y que hasta le ofrecieron un puesto diplomático, pero este no lo aceptó.
Mientras estaba en el vagón del Metro, Marx Arriaga negó los presuntos 'moches' en su gestión tras dejar la SEP. "Es mentira (…) Yo no hice absolutamente nada". Dijo que se reincorporará a su puesto de profesor y, tras salir de la SEP, se dirigía a su domicilio en Texcoco.
Cabe señalar que la misma presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que Arriaga no se encontraba de acuerdo con que hubiera modificaciones a los libros, por lo que se le ofrecieron a él otras posibilidades para seguir aprovechándose de su trabajo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
