Ciudad de México.- La Secretaría de Salud federal ha reportado que México ha alcanzado los dos mil 77 casos confirmados de sarampión de un total de cinco mil 606 sospechosos en los 32 estados del país. Esta cifra refleja una situación crítica que se concentra principalmente en el estado de Jalisco, donde se han registrado mil 183 contagios. Otros estados con alta incidencia son Chiapas y Sinaloa. Lamentablemente, en Michoacán y Tlaxcala se han registrado dos fallecimientos, elevando a 27 el total de muertes por sarampión desde 2025.
El grupo de mayor riesgo continúa siendo el de los niños pequeños, entre 1 y 4 años de edad. A este sector le siguen los menores de 5 a 9 años y los adultos jóvenes de entre 25 y 29 años. Las autoridades subrayan que el sarampión no es una simple erupción cutánea, sino una enfermedad respiratoria viral extremadamente contagiosa que se propaga por el aire. Un paciente puede presentar complicaciones graves como neumonía o inflamación cerebral (encefalitis), las cuales pueden ser fatales si no se atienden a tiempo.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con un resfriado severo, incluyendo fiebre alta, tos, conjuntivitis y congestión nasal. Sin embargo, una señal distintiva son las pequeñas manchas blancas en el interior de las mejillas. Posteriormente, aparece el salpullido característico que inicia detrás de las orejas y en el rostro, extendiéndose hacia el torso y finalmente a las extremidades. Debido a que el virus tiene un periodo de incubación de hasta 21 días, una persona infectada puede contagiar a otros mucho antes de notar las primeras manchas en su piel.
Ante este panorama, la vacunación se mantiene como la única herramienta efectiva de prevención. En el esquema nacional de salud, la vacuna SRP (sarampión, rubéola y parotiditis) debe aplicarse en dos momentos clave: la primera dosis al cumplir el primer año de vida y el refuerzo a los 18 meses. Es fundamental que los padres de familia revisen las cartillas de vacunación de sus hijos para asegurar que cuenten con este esquema completo, ya que la inmunidad colectiva es vital para frenar la propagación del virus.
Para quienes no recibieron estas dosis en la infancia, existe la vacuna SR (Sarampión, Rubeola). Esta se aplica a partir de los 10 años en personas que no tienen registro de sus vacunas previas. Las autoridades de salud exhortan a la población a acudir a los centros de salud más cercanos, ya que la prevención oportuna es el factor determinante para reducir la mortalidad y controlar este brote nacional.
Fuente: Tribuna del Yaqui
