Ixtlán del Río, Nayarit.- La presidenta Claudia Sheinbaum vivió un pequeño percance este sábado 14 de marzo durante su llegada al municipio de Ixtlán del Río, Nayarit. Al arribar a la localidad para participar en un encuentro con la comunidad, la titular del Ejecutivo se acercó a la multitud que la esperaba con entusiasmo. Fue en ese proceso de cercanía y saludos cuando, de forma accidental, sufrió una piquete en su ojo izquierdo.
El suceso ocurrió justo cuando bajaba de su transporte para caminar hacia el recinto del evento. El tumulto de personas buscaba estrechar su mano o entregarle peticiones personales. En medio del alboroto, una carpeta de plástico tocó directamente el ojo de la gobernante. Otros testigos mencionaron que el contacto había sido por una pequeña figura o artesanía que intentaban entregarle como obsequio, pero eso fue desmentido gracias a un video.
A causa de esto, la presidenta mostró signos de irritación en el ojo, con un lagrimeo constante y un color rojo que se hizo notorio en su mirada de forma rápida. A pesar de la incomodidad, Sheinbaum no detuvo su marcha ni canceló el encuentro. Personas que la acompañaban le facilitaron una servilleta de papel para secar las lágrimas y mitigar la molestia. Ante las preguntas de los reporteros sobre su estado de salud, ella respondió con tranquilidad.
Claudia Sheinbaum dijo que se encontraba bien, aclarando que solamente se había tratado de un accidental, "Sí, solo que me picaron el ojo", respondió. Este viaje por tierras nayaritas se sitúa dentro de las tareas de supervisión que realiza por diversas regiones del territorio nacional. El propósito de estos recorridos consiste en vigilar el avance de los apoyos gubernamentales y fortalecer el vínculo con el sector femenino de la población.
Después del incidente, la agenda continuó tal como estaba planeada, demostrando que el hecho no pasó de ser un contratiempo sin consecuencias mayores para su integridad física. La presidenta siguió atendiendo a la gente y escuchando las necesidades de la comunidad local antes de ingresar al recinto donde se desarrollaría el acto del día. Su actitud frente al percance fue de total normalidad, priorizando el contacto con los habitantes que se dieron cita para conocerla.
Fuente: Tribuna del Yaqui
