Ciudad de México.- Para nadie es un secreto que la relación laboral entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha sido bastante tensa durante este año. Como te hemos informado en TRIBUNA, los temas más recurrentes en los que mantienen diferencias de opinión son principalmente el flujo migratorio, el combate al narcotráfico y, por supuesto, el más reciente, en el que Trump acusa al gobierno mexicano de ser responsable de la contaminación del río Tijuana y le exige una pronta solución; de lo contrario, impondrá un arancel del 5 por ciento.
De hecho, desde su llegada a la Casa Blanca, el republicano puso las cartas sobre la mesa en su discurso inaugural, donde se enfocó en mejorar la seguridad en la frontera con México, así como en combatir a los cárteles mexicanos, a los que ha catalogado como organizaciones terroristas durante este periodo. Sin embargo, no hay un asunto que haya marcado más la mala relación entre ambos personajes de la política que las amenazas de imponer aranceles a productos mexicanos, ya que en un inicio se plantearon del 25 por ciento y posteriormente aumentaron hasta el 50 por ciento en sectores como el acero, el aluminio y el cobre. En su momento, la entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México (2018- 2023) logró negociar estas tarifas mediante compromisos en materia de seguridad fronteriza y diálogo económico.
Golfo de México
Otro tema que dio la vuelta a los medios de comunicación fue cuando Donald Trump propuso renombrar el Golfo de México como Golfo de América, iniciativa a la que Sheinbaum Pardo respondió con un giro irónico al sugerir que, en todo caso, debería llamarse América Mexicana. Además, para calmar los ánimos, durante una de sus tradicionales conferencias matutinas, la mandataria pidió a José Alfonso Suárez del Real, asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República, que abordara el tema. “El nombre del Golfo de México, con toda la pena, pero además de ser histórico, está registrado ante organismos internacionales que lo reconocen como un referente náutico desde el siglo XVI, antes de que existieran los Estados Unidos”, explicó.
Intervención militar estadounidense en territorio mexicano
Es necesario recordar el episodio en el que autoridades mexicanas colaboraron en la entrega de 55 capos mexicanos a Estados Unidos, un asunto que la presidenta retomó el pasado 18 de diciembre durante una conferencia, donde dejó en claro que dicha acción se realizó con apego a los acuerdos internacionales suscritos por México y que las solicitudes formaron parte de los mecanismos jurídicos vigentes entre ambas naciones. No obstante, en lo que respecta a una posible intervención militar estadounidense en territorio mexicano, la postura de la mandataria morenista ha sido tajante, al reiterar que se trata de un rotundo no.
En contra de las medidas migratorias
De igual manera, para la presidenta este es un tema especialmente sensible, sobre todo ante las redadas y deportaciones masivas en Estados Unidos. En el marco del Día Internacional del Migrante, aprovechó para reprobar de manera contundente la criminalización de las personas migrantes, al considerar como pilar de su política la protección de los connacionales y la cooperación internacional para el desarrollo. Desde el pasado 20 de enero se encuentra activa la estrategia México te Abraza, cuyo objetivo es recibir y brindar servicios integrales a los mexicanos que son repatriados.
Tratado de Aguas de 1944 y contaminación del río Tijuana
Uno de los asuntos más complejos en la relación bilateral es el relacionado con el Tratado de Aguas de 1944, ya que Donald Trump asegura que México mantiene una deuda considerable con su país, por lo que fijó como plazo límite el 31 de diciembre para que se entregue el volumen de agua pendiente. Dicho tratado establece que México debe entregar a Estados Unidos 2 mil 158 millones de metros cúbicos de agua en un periodo de cinco años, o bien 431 millones de metros cúbicos anuales provenientes de los escurrimientos que llegan al Río Bravo.
¿Pero por qué México no la ha entregado? ¿Por gusto? No, porque no había agua, porque fue época de sequías. ¿Qué dice el Tratado? Si no entregas agua, entrégala en el siguiente quinquenio", expresó la mandataria durante su conferencia matutina del martes 9 de diciembre.
"México debe solucionar su problema de agua y alcantarillado inmediatamente. ¡Es una verdadera amenaza para los habitantes de Texas, California y de todo Estados Unidos!", escribió el mandatario estadounidense en su perfil de Truth Social el pasado miércoles 10 de diciembre, donde también exigió una pronta solución al considerar que la situación representa un "peligro para la salud" de las comunidades fronterizas en Texas y California. La respuesta provino de la propia Claudia Sheinbaum, quien señaló omisiones de los gobiernos del llamado periodo neoliberal como una de las principales causas del problema de contaminación del río Tijuana.
Fuente: Tribuna del Yaqui
