Madrid, España.- España está de luto tras el choque y descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido en el sur del país, un accidente que ha dejado al menos 39 personas fallecidas y más de un centenar de lesionados. La magnitud del siniestro obligó a suspender decenas de servicios ferroviarios, mientras autoridades y equipos de emergencia continúan con labores de atención, investigación y acompañamiento a las víctimas y sus familias.
El accidente ocurrió este domingo 18 de enero de 2026 y es considerado uno de los más graves registrados en el sistema ferroviario español. Las autoridades han reiterado que la cifra de víctimas no es definitiva y que el proceso de esclarecimiento sigue en curso.
¿Qué se sabe del choque de trenes en el sur de España?
De acuerdo con la información oficial disponible, el incidente se registró ayer, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 horas con destino a la estación Puerta de Atocha, en Madrid, descarriló tres de sus últimos vagones alrededor de las 19:39 horas. A bordo viajaban 317 personas.
Tras perder la estabilidad, los vagones invadieron la vía paralela, en la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de la empresa Renfe con destino a Huelva, el cual también terminó descarrilándose. El impacto fue directo entre los vagones del Iryo y los dos primeros vagones del tren Alvia de Renfe, los cuales salieron proyectados y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros de altura.
Número de víctimas y personas hospitalizadas
Las cifras más recientes confirman 39 personas fallecidas como consecuencia del accidente ferroviario. Además, los servicios de emergencia informaron que 122 personas requirieron atención médica tras el siniestro. De este total, 48 personas permanecen hospitalizadas en distintos centros de salud, 12 de ellas en estado grave, incluyendo a un menor de edad. Otras 74 personas ya fueron dadas de alta tras recibir atención médica, mientras continúa el seguimiento clínico de los casos más delicados.
Las autoridades españolas mantienen abierta una investigación para esclarecer las causas exactas del descarrilamiento. Se confirmó que el tren de la compañía Iryo había sido sometido a revisión técnica apenas cuatro días antes del accidente y que fue fabricado en 2022.
Asimismo, el siniestro ocurrió en un tramo recto de la línea ferroviaria Madrid-Sevilla, cuya renovación concluyó en mayo pasado tras una inversión millonaria. Estos factores han llevado a las autoridades a calificar el accidente como un hecho inusual y complejo de explicar, motivo por el cual especialistas de la Guardia Civil analizan tanto las vías como el material rodante involucrado.
Fuente: Tribuna del Yaqui
