Ciudad del Vaticano.- Este domingo 15 de febrero, el Papa León XIV, la máxima autoridad de la Iglesia Católica, envió un mensaje especial con motivo del Año Nuevo Lunar 2026. En su intervención, el Pontífice pidió que esta celebración sea una oportunidad para construir paz y prosperidad para todos los pueblos del mundo. Aquí en TRIBUNA te diremos todo lo que mencionó respecto a esta fecha.
Durante el rezo del Ángelus dominical, desde la ventana del Palacio Apostólico en la Ciudad del Vaticano, el Papa León XIV recordó que el Año Nuevo Lunar comenzará el próximo martes 17 de febrero de 2026 y será celebrado por miles de millones de personas en Asia Oriental y en diversas regiones del mundo. El líder de la Iglesia católica deseó que esta "alegre fiesta" motive a las personas a fortalecer los vínculos familiares y las relaciones de amistad.
También manifestó su esperanza de que la celebración lleve serenidad a los hogares y a la sociedad: "Que sea una ocasión para mirar juntos al futuro, construyendo paz y prosperidad para todos los pueblos". El mensaje surge en un contexto de tensión mundial, por las guerras arancelarias y de armas, acusaciones contra líderes políticos y hasta empresarios. No obstante, cada vez hay más oportunidades de diálogo para solucionar estas problemáticas.
El papa León XIV envió además un mensaje de cercanía a quienes celebran esta fecha: "Con los mejores deseos para el nuevo Año, expreso a todos mi afecto".
¿Qué es el Año Nuevo Lunar?
El Año Nuevo Lunar es la celebración que marca el inicio de un nuevo ciclo basado en el calendario lunar, que se rige por las fases de la Luna. A diferencia del calendario gregoriano, que comienza el 1 de enero, esta festividad inicia en una fecha variable entre el 21 de enero y el 20 de febrero.
Es la celebración más importante en varios países de Asia Oriental. Se conmemora en naciones como China, Corea del Sur y Vietnam, entre otras, y también en comunidades asiáticas alrededor del mundo. En 2026, el Año Nuevo Lunar comenzará el 17 de febrero.
La festividad simboliza renovación, esperanza y prosperidad. Tradicionalmente, las familias se reúnen para compartir alimentos especiales, intercambiar buenos deseos y rendir homenaje a sus antepasados. Es un periodo que puede extenderse por varios días y que incluye actividades culturales, ceremonias y encuentros familiares.
Fuente: Tribuna del Yaqui
