Washington, D.C., Estados Unidos.- Este jueves 19 de febrero se realizó la primera reunión de la Junta por la Paz, encabezada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump; en la agenda se menciona hablar sobre el futuro de Gaza más allá del frágil alto al fuego total entre Hamás e Israel, teniendo como punto clave la recaudación de fondos para la reconstrucción de Gaza y la prestación de ayuda humanitaria.
Trump anunció que los asistentes de la Junta prometieron 10 mil millones de dólares. Además de dar una clara amenaza a Irán, al otorgarle un plazo de 10 días para llegar a un acuerdo, ya que, si no, pueden ocurrir cosas malas. "Y ahora es el momento de que Irán se una a nosotros en un camino que contemple lo que estamos haciendo. Y si se unen a nosotros, será genial. Si no se unen, también será genial, pero será un camino diferente", mencionó.
La inauguración resultó ser una ceremonia de autofelicitación de Trump por sus iniciativas de la paz en ocho conflictos internacionales; sin embargo, también incluyó amenazas en contra de Irán, que se rehúsa a acatar las exigencias del país estadounidense para finalizar sus ambiciones nucleares y militares.
"Tenemos a los mejores líderes del mundo sumándose a la Junta de la Paz", declaró el presidente a los medios de comunicación a principios de la tercera semana de febrero de 2026. "Creo que tiene el potencial de ser la junta más trascendental del mundo", agregó.
La Junta por la Paz se puso en marcha como parte del plan de paz de 20 puntos de Trump para poner fin al conflicto en Gaza. Pero desde el alto al fuego en octubre de 2025, la visión de Trump para la junta ha cambiado y quiere que tenga un mandato aún más ambicioso, uno que no solo complete la tarea de extraordinario poder para obtener la paz duradera entre Israel y Hamás, sino que también se pueda utilizar para resolver conflictos en todo el mundo.
Sin embargo, antes de la primera reunión de la junta, el acuerdo de alto el fuego en Gaza sigue siendo frágil y, con la visión ampliada de Trump, ha despertado temores de que el presidente busque crear un rival de las Naciones Unidas. Ya que Donald Trump mencionó que esperaba que la junta animara a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a tomar acciones.
La Unión Europea y alrededor de 40 países decidieron enviar funcionarios a la primera Junta por la Paz. No obstante, un alto funcionario de gobierno mencionó que no estaba autorizado a hacer comentarios públicos. Sin embargo, Alemania, Italia, Noruega y Suiza figuran entre más de una docena de países que no se han sumado a la junta, pero se esperaba que asistieran como observadores, agregó el funcionario.
Hay algunas dudas en referencia a la fuerza internacional en Gaza, uno de los puntos del acuerdo de paz. Hamás ha dado pocas señales que generaron confianza de que esté dispuesto a avanzar con el desarme. El presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, se comprometió a trabajar estrechamente con otros países islámicos líderes invitados por Trump a sumarse a los esfuerzos de lograr una paz duradera en Palestina.
No solo Trump fue el único orador de la conferencia; el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, el yerno del presidente estadounidense Jared Kushner, el exprimer ministro británico Tony Blair, el alto representante de la junta ejecutiva Nickolay Mladenov y el embajador de los Estados Unidos ante la ONU Mike Waltz también lo fueron.
Fuente: Tribuna del Yaqui
