Washington, Estados Unidos.- El presidente Donald Trump compareció ante el Congreso de Estados Unidos para pronunciar su segundo discurso sobre el Estado de la Unión desde que retornó a la Casa Blanca hace 13 meses. La presentación sirvió como plataforma para que el mandatario expusiera los avances de su administración con el objetivo de consolidar el apoyo del electorado hacia el Partido Republicano. Asimismo, un punto importante que tocó fue su rechazo a los migrantes.
Esto ocurre en una situación compleja para el gobierno actual. En los días recientes, la administración enfrentó reveses significativos, tales como la determinación de la Corte Suprema que anuló su esquema de aranceles globales. Asimismo, surgieron reportes financieros que indican una desaceleración económica superior a lo estimado, acompañada de un repunte en los índices inflacionarios. Pese a este escenario, el mensaje del presidente se enfocó en proyectar fortaleza y optimismo.
Panorama económico y financiero
El tema principal del discurso fue la defensa del desempeño económico. Trump inició su intervención declarando que el país atraviesa una "época dorada", distanciándose de la situación que, según él, recibió del gobierno anterior dirigido por Joe Biden. "Nuestra nación ha regresado: más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca", sentenció ante los legisladores.
El mandatario calificó su primer año de gestión como una transformación sin precedentes y un "cambio radical para la historia". Hizo hincapié en el comportamiento del mercado bursátil, señalando que se alcanzaron 53 máximos históricos desde los comicios. Además, aseguró que su política atrajo inversiones por un monto superior a los 18 billones de dólares en doce meses.
Respecto a la inflación, Trump contrastó sus resultados con los de su antecesor Joe Biden. Argumentó que, mientras la administración pasada lidió con los peores índices de la historia, su equipo logró reducir la inflación básica al nivel más bajo registrado en un lustro, desestimando así los datos recientes sobre un posible repunte de precios.
Seguridad nacional y fronteriza
En el ámbito de la seguridad, el presidente presentó cifras contundentes sobre el control migratorio y la lucha contra el crimen. Afirmó que durante los últimos 9 meses no se ha permitido el ingreso de ningún migrante en situación irregular a territorio estadounidense. "El primer deber del gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los extranjeros ilegales", dijo.
Vinculado a la seguridad fronteriza, destacó una reducción del 56 por ciento en el flujo de fentanilo, una droga que ha generado una crisis de salud pública. En cuanto a la seguridad interna, celebró que la tasa de homicidios experimentó su mayor descenso desde que se tienen registros, alcanzando la cifra más baja en más de 125 años.
Estrategia energética y relaciones exteriores
Uno de los puntos destacados en política exterior y energía fue el acercamiento con Venezuela. Trump rectificó cifras mencionadas en un evento anterior en Georgia, confirmando ante el Congreso la recepción de más de 80 millones de barriles de petróleo crudo provenientes de la nación sudamericana, a la cual se refirió como un "nuevo amigo y socio".
Paralelamente, reafirmó su compromiso con la producción interna de hidrocarburos. Aseguró que la extracción de gas natural se encuentra en niveles históricos gracias al cumplimiento de su promesa de intensificar las perforaciones, utilizando su conocida frase de campaña para enfatizar el apoyo incondicional al sector de combustibles fósiles.
Vivienda y costo de vida
Finalmente, el discurso abordó el sector inmobiliario y el alivio de costos para las familias. El presidente indicó que las tasas hipotecarias se encuentran en su punto más bajo de los últimos cuatro años y continúan en descenso. Para ilustrar el impacto en el bolsillo de los ciudadanos, afirmó que el costo anual de una hipoteca nueva típica se ha reducido en casi 5 mil dólares desde que asumió el cargo, presentando este dato como una prueba tangible de la mejora en la calidad de vida de los estadounidenses.
El presidente Donald Trump pidió al Congreso ponerse de pie si apoyaban que la prioridad del gobierno debe ser proteger a los ciudadanos estadounidenses y no a los inmigrantes indocumentados. Legisladores demócratas permanecieron sentados.
Fuente: Tribuna del Yaqui
