Teherán, Irán.- El Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo la dirección del secretario Marco Rubio, emitió un aviso dirigido a los ciudadanos de su país respecto a los viajes a la República Islámica de Irán. La recomendación de la entidad es que ninguna persona estadounidense visite el territorio iraní bajo ninguna circunstancia. Asimismo, la dependencia solicitó a sus connacionales que se encuentran dentro de las fronteras iraníes que evacúen a la brevedad posible. Esta instrucción surge en un contexto de diferencias diplomáticas muy marcadas entre ambas naciones.
Durante su intervención, Rubio señaló que Washington podría implementar medidas restrictivas adicionales si el gobierno de Teherán mantiene su actual política sobre el manejo de materiales y logística nuclear. Entre las acciones que se contemplan está la imposición de restricciones en los pasaportes estadounidenses, lo cual limitaría el tránsito de personas hacia o a través de dicho país de Medio Oriente. La petición del gobierno estadounidense consiste en que Irán desmantele su infraestructura nuclear y entregue el uranio procesado en un lapso de 14 días, de acuerdo con las directrices establecidas por el presidente Donald Trump.
Las autoridades de Irán mantienen sus reservas ante estas condiciones, dado que implican el desmantelamiento de instalaciones de suma relevancia para su programa de energía. Por otro lado, el secretario de Estado anunció una nueva clasificación para Irán, catalogándolo como un estado patrocinador de detenciones arbitrarias. Rubio argumentó que, desde la revolución liderada por el ayatolá Jomeini, las autoridades iraníes han utilizado la retención de ciudadanos extranjeros como una herramienta de negociación política.
Esta nueva designación se sustenta en la legislación reciente aprobada por el Congreso, conocida como la Ley de Lucha contra la Detención Injusta de 2025. También se fundamenta en una orden ejecutiva firmada por Trump, cuyo propósito es brindar mayores garantías de protección a los estadounidenses privados de su libertad en el extranjero sin justificación legal probada. Rubio indicó que el gobierno de Estados Unidos está dispuesto a retirar esta clasificación si Irán libera a todos los ciudadanos estadounidenses retenidos y modifica sus métodos.
Esta dinámica diplomática y de seguridad abarca a toda la región de Medio Oriente. Como medida preventiva, la embajada de Estados Unidos en Israel dispuso el retiro de una parte de su personal diplomático, en respuesta a las condiciones actuales del entorno. Mientras tanto, el gobierno de Washington continúa organizando la salida de sus ciudadanos de dicha región, al tiempo que Teherán gestiona diversas manifestaciones de carácter interno que alteran el entorno social del país. La relación entre ambos gobiernos depende ahora de si se logra un acuerdo respecto a las exigencias planteadas por ambas partes.
Fuente: Tribuna del Yaqui
