La Habana, Cuba.- El viernes 6 de febrero de 2026, el Gobierno de Cuba anunció un paquete de medidas de emergencia que incluye el racionamiento de la venta de combustible, la priorización del teletrabajo y la implementación de clases semipresenciales en las universidades, en respuesta al grave desabastecimiento energético que atraviesa la isla, atribuido al bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Las disposiciones fueron aprobadas en un Consejo de Ministros extraordinario y comunicadas a la población a través de la televisión estatal por los ministros de Trabajo, Transporte y Educación Superior, junto al viceprimer ministro, Oscar Pérez-Oliva. Durante su intervención, Pérez-Oliva aseguró que el Ejecutivo destinará el limitado combustible disponible a "garantizar la vitalidad de los servicios fundamentales" y a las actividades económicas estratégicas, especialmente aquellas generadoras de divisas como el turismo.
No vamos a colapsar, porque el pueblo cubano no colapsa", afirmó el viceprimer ministro. Asimismo, anunció que el Gobierno facilitará los trámites para que las empresas privadas que tengan la capacidad puedan importar su propio combustible, y que el Estado distribuirá paneles solares a trabajadores esenciales, centros sociales y bancos.
Las medidas evocan estrategias aplicadas durante el llamado Periodo Especial en la década de 1990, tras la caída del bloque soviético. En una intervención televisada la víspera, el presidente Miguel Díaz-Canel explicó que el plan de emergencia retoma las "indicaciones" del expresidente Fidel Castro y el concepto de la "opción cero", un escenario de supervivencia ante la ausencia total de petróleo.
Contexto
Pérez-Oliva adelantó que el Gobierno potenciará el desarrollo de la agricultura urbana y familiar para compensar la caída de la producción agrícola provocada por la escasez de combustible. El desabastecimiento también impactará en los centros laborales, las universidades y el transporte público.
El ministro de Trabajo, Jesús Otamendiz, informó que se promoverá el teletrabajo y la reubicación de empleados dentro de las empresas estatales. Por su parte, el titular de Educación Superior, Walter Baluja, confirmó que las universidades adoptarán un modelo híbrido con clases semipresenciales.
El transporte ferroviario será uno de los sectores más afectados. Según el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez, las rutas nacionales de trenes se realizarán, por el momento, cada ocho días por destino.
Fuente: Tribuna del Yaqui.
