Washington, Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos Donald Trump tiene en la mira no solo a Irán y Venezuela, sino también a Cuba. Sin embargo, a diferencia de los rumores sobre posibles acciones militares, el plan para la isla estaría enfocado en una estrategia de presión económica, de acuerdo con información publicada por Bloomberg.
Durante esta semana, el senador estadounidense Lindsey Graham declaró que "Irán va a caer, y Cuba es la siguiente", lo que desató especulaciones sobre un eventual intento de derrocar al régimen comunista cubano mediante una intervención militar. No obstante, personas cercanas al tema descartaron esa posibilidad.
al gobierno cubano
Según dichas fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato, la administración de Trump no contempla una invasión, sino una estrategia basada en aumentar la presión económica sobre la isla con el objetivo de generar una dependencia financiera de Estados Unidos (EU).
La intención, señala el reporte, sería ocupar el lugar que durante décadas tuvo la Unión Soviética, país que sostuvo económicamente a Cuba hasta su disolución en 1991. Bajo esta lógica, Washington buscaría convertir a la isla en una especie de "protectorado" estadounidense.
Presión
Desde enero, Washington comenzó a implementar medidas que afectan directamente el suministro energético cubano. A inicios de año anunció una suspensión de 40 días para impedir la llegada de petróleo a la isla y advirtió que podría imponer aranceles a México, uno de los principales proveedores de crudo para Cuba, con el fin de frenar los envíos.
Posteriormente, EU permitió que empresas privadas vendieran petróleo a Cuba, pero únicamente a pequeñas y medianas empresas del sector privado, excluyendo al gobierno cubano.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, criticó la medida al señalar que "la posibilidad de ventas condicionadas al sector privado ya existía y no aliviaba el impacto sobre la población". Además, calificó las restricciones a las importaciones de crudo del gobierno como "una forma de castigo colectivo que persiste".
Transición
Según fuentes, el objetivo final de la estrategia estadounidense sería sustituir al actual presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a quien Washington responsabiliza del colapso económico en la isla y considera incapaz de impulsar reformas políticas y económicas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
