Washington, Estados Unidos.- En un encuentro con los medios de comunicación en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump compartió su visión sobre el estado actual de Cuba y los rumbos que podría tomar la relación con ese país. Al ser consultado sobre si su administración planea implementar medidas drásticas similares a las aplicadas en otros escenarios internacionales, el mandatario optó por la cautela, aunque confirmó que representantes de ambos países mantienen conversaciones.
Según sus palabras, la isla se encuentra en una posición de gran fragilidad económica, describiéndola como un estado fallido por la carencia de dinero y petróleo. Durante la sesióna, el líder estadounidense fue enfático al referirse al destino de la nación caribeña. Mencionó que para él representaría un privilegio poder actuar sobre la situación del país vecino. Ante las preguntas sobre el significado de sus expresiones acerca de tomar el control del territorio, aclaró que esto podría traducirse en una liberación o en un dominio de alguna clase.
Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o tomarla. Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella, si quieres saber la verdad", expresó Trumo.
Manifestó con seguridad que cuenta con la capacidad de decidir las acciones que considere pertinentes respecto a la isla, apoyándose en la idea de que el gobierno local se encuentra sumamente debilitado. El discurso de Trump también incluyó un reconocimiento a la población de origen cubano que reside en Estados Unidos. El presidente alabó el espíritu de superación de quienes migraron, señalando ejemplos de personas que, tras llegar sin recursos, lograron construir grandes fortunas.
Citó el caso de un allegado que se convirtió en un importante empresario del sector de los combustibles como prueba de las posibilidades que ofrece su país. Para el mandatario, estos logros demuestran el potencial del pueblo cubano cuando se encuentra en un entorno distinto al de su tierra natal. Asimismo, resaltó el anhelo de muchas familias por recuperar el vínculo con su lugar de origen, indicando que existe un fuerte deseo de realizar visitas entre quienes llevan décadas alejados.
Estas afirmaciones se produjeron en un momento crítico para la isla, coincidiendo con un fallo general en el suministro eléctrico que dejó a la población a oscuras. Mientras las autoridades habaneras atribuyeron este colapso a las restricciones económicas impuestas por Washington, el presidente Trump centró su exposición en la falta de autonomía y la escasez que, a su juicio, definen la realidad cubana actual.
Fuente: Tribuna del Yaqui y FGJE Sonora
