Teherán, Irán.- Un miembro de las fuerzas militares iraníes indicó a través de la agencia de noticias Tasnim que Teherán posee la "capacidad y voluntad" para configurar una "amenaza totalmente creíble" sobre la zona marítima de Bab al Mandeb. Esta advertencia surge como respuesta ante la posibilidad de que Washington considere operaciones terrestres frente al bloqueo del estrecho de Ormuz establecido por las autoridades iraníes. De esta manera, la guerra suma un nuevo corredor marítimo de enorme relevancia mundial a la situación actual.
Al respecto, la fuente militar aseveró: "Si los estadounidenses buscan soluciones estúpidas para Ormuz, que no añadan Bab al Mandeb a sus problemas". Estas declaraciones ocurren poco después de que distintos medios de comunicación en Estados Unidos reportaran que el Pentágono evalúa movilizar a efectivos de la 82 División Aerotransportada hacia la región. De acuerdo con información difundida por la cadena CNN, mil soldados aguardan su envío a Medio Oriente en los días venideros.
Por su parte, el diario The Wall Street Journal señaló que el número ascendería a 3 mil elementos. Hasta el momento, la Casa Blanca se ha abstenido de confirmar alguna una incursión terrestre en el territorio administrado por Teherán. El informante iraní remarcó que su país "vigila constantemente los movimientos enemigos" tanto en el Golfo Pérsico como en el Mar de Omán, indicando además la disposición para activar "frentes sorpresa" con el propósito de "multiplicar los costes" frente a cualquier avance terrestre sobre su soberanía.
El paso de Bab al Mandeb enlaza el Mar Rojo con el Golfo de Adén, abriendo la ruta hacia el océano Índico. Representa el acceso obligado para la trayectoria más corta entre el continente europeo y Asia por el Canal de Suez. Datos de inteligencia marítima indican que por este corredor navegan alrededor de 20 mil embarcaciones anualmente, transportando 8,8 millones de barriles de crudo cada día. A pesar de la separación geográfica de aproximadamente 2 mil kilómetros entre Irán y Bab al Mandeb, la posición estratégica de Teherán se sostiene mediante sus aliados.
En la franja oriental de este canal marítimo tiene fuerte presencia el movimiento Ansar Allá, identificados comúnmente como los hutíes. Esta agrupación mantiene el control de vastas zonas en el norte y oeste de Yemen desde el año 2014, cuando tomaron la ciudad de Saná y desplazaron a la administración nacional. Los hutíes forman parte de lo que el gobierno iraní califica como el "eje de la resistencia", una coalición regional de facciones armadas contrarias a las políticas de Estados Unidos e Israel.
A este bloque también pertenecen Hezbollah en territorio libanés y diversas milicias asentadas en Siria e Irak. Distintos analistas consultados por Euronews explicaron que operar sobre Bab al Mandeb resulta una alternativa menos gravosa para las autoridades de Irán frente a la defensa directa de Ormuz, ya que pueden actuar mediante sus aliados sin exponer a sus propias tropas territoriales.
Fuente: Tribuna del Yaqui
