Teherán, Irán.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su respaldo a una ofensiva terrestre encabezada por milicias kurdas iraníes en contra del régimen de Irán. Durante una entrevista telefónica, el mandatario catalogó como una gran idea el plan de las fuerzas kurdas, actualmente asentadas en territorio iraquí, de cruzar la frontera para enfrentarse a los elementos de seguridad iraníes. De igual forma, advirtió que el gobierno de Washington participará en las decisiones sobre quién será el nuevo líder en Teherán tras el fallecimiento del ayatolá Ali Khamenei.
Estas aseveraciones ocurren en el sexto día del conflicto bélico conjunto emprendido por Estados Unidos e Israel frente a la república islámica. Hasta la fecha, los enfrentamientos se habían desarrollado en gran medida mediante ataques aéreos. Según los reportes del Comando Central estadounidense, sus unidades han atacado cerca de 2 mil objetivos dentro del territorio iraní. Por su parte, las milicias kurdas iraníes cuentan con miles de combatientes en la frontera entre Irak e Irán.
El pasado 22 de febrero, diversas organizaciones formaron la Coalición de Fuerzas Políticas del Kurdistán Iraní. Esta alianza agrupa al Partido Democrático del Kurdistán de Irán, el Partido de la Libertad del Kurdistán y el Partido de la Vida Libre del Kurdistán. Estas agrupaciones mantienen un historial de resistencia contra el régimen de Teherán desde la revolución islámica del año 1979. En el ámbito diplomático, Trump sostuvo conversaciones telefónicas con Mustafa Hijri, dirigente del Partido Democrático del Kurdistán de Irán.
También con los líderes kurdos iraquíes Bafel Talabani y Masoud Barzani. Al ser consultado sobre la posibilidad de brindar apoyo aéreo a estas tropas terrestres, el presidente estadounidense declinó dar detalles operativos, limitándose a señalar que el propósito final es ganar la guerra. Reportes de diversos medios internacionales apuntan a que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) colabora en el equipamiento armamentístico de estos grupos, con el fin de propiciar un levantamiento civil dentro de Irán.
Por su parte, Israel aumentó los bombardeos en la región occidental iraní, maniobra que busca despejar el área para una incursión por parte de los combatientes kurdos. El conflicto comenzó el sábado pasado con ataques que resultaron en la muerte de Khamenei y de otros altos mandos militares de Irán. Los medios estatales iraníes reportan más de mil fallecidos en su territorio. En el bando contrario, seis soldados estadounidenses perdieron la vida durante un ataque iraní a un centro de operaciones ubicado en Kuwait, mientras que las autoridades israelíes confirmaron nueve decesos civiles dentro de sus fronteras.
Fuente: Tribuna del Yaqui
