Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció nuevas medidas para contener el alza en los combustibles, con especial énfasis en el diésel, uno de los insumos clave para el transporte y la economía del país. Durante su conferencia 'Mañanera del Pueblo', desde Palacio Nacional, la mandataria explicó que el objetivo es evitar que el encarecimiento de la energía impacte directamente en el bolsillo de las familias.
Gobierno fija tope al precio del diésel
Durante la rueda de prensa de este jueves 26 de marzo, la jefa del Ejecutivo Federal mexicano informó que, tras mesas de diálogo con empresarios del sector energético, se acordó establecer un tope voluntario de 28.50 pesos por litro de diésel. La medida responde a que, en algunas regiones del país, este combustible llegó a venderse hasta en 30 pesos, lo que generó preocupación por su impacto en los costos del transporte de mercancías y, en consecuencia, en la inflación.
Además del diésel, la administración federal mantiene un monitoreo constante sobre el precio de la gasolina Magna, con el fin de garantizar que los estímulos fiscales, como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), realmente se reflejen en los consumidores.
Las autoridades detectaron variaciones atípicas en estaciones de servicio, donde algunos precios aumentaron de manera desproporcionada. Por ello, se reforzó la supervisión y el diálogo con distribuidores para evitar abusos.
Impacto en la inflación y alimentos
El control en el precio del diésel es clave porque este combustible es el principal motor del transporte de carga en México. Su costo influye directamente en la distribución de alimentos y productos básicos. En este contexto, la presidenta también se refirió al aumento en productos como el jitomate, el limón y el pollo, cuyos precios han mostrado incrementos recientes. Explicó que esta situación se debe a factores externos, como heladas en Florida, Estados Unidos (EU), que afectaron la producción y redujeron la oferta.
Sheinbaum aseguró que este fenómeno es temporal y responde a condiciones estacionales, por lo que no se espera que los precios se mantengan elevados durante todo el año.
La mandataria subrayó que mantener estables los precios de combustibles e insumos básicos es fundamental para proteger el poder adquisitivo de la población. En ese sentido, el tope al diésel busca evitar un efecto en cadena que encarezca alimentos y servicios. Además, destacó que el Gobierno continuará dialogando con gasolineros y productores para estabilizar precios y garantizar el abasto, mientras se fortalece la producción nacional.
Fuente: Tribuna del Yaqui
