Sonoyta, Sonora.- Elementos de la Guardia Nacional (GN) y personal de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), aseguraron 75 piezas deshidratadas con las características de buche de pez totoaba, en la aduana de la comunidad de Sonoyta, Sonora. Las piezas de la especie sujeta a protección especial debido a su peligro de extinción eran trasladadas en un camión de paquetería con destino a Hermosillo, Sonora.
Durante inspecciones de vigilancia en el recinto aduanal de Sonoyta, ubicado en el municipio de Plutarco Elías Calles, elementos de ambas instituciones efectuaban revisiones preventivas para evitar el trasiego y la distribución de narcóticos. El punto de revisión también combate el contrabando de divisas o armas de fuego, además de otros objetos ilegales, como tráfico de especies protegidas o en peligro de extinción.
Al lugar arribó el conductor de un camión de carga rotulado con logos de una empresa de mensajería y paquetería, a quien se solicitó autorización para realizar una inspección preventiva en el área de carga, donde transportaba mercancía diversa, a lo cual accedió en forma voluntaria. Los guardias nacionales identificaron una caja que contenía en total 75 piezas deshidratadas de buche de totoaba, con peso aproximado de 2.2 kilogramos.
Sin embargo, dicho cargamento no contaba con documentación alguna que acreditara su legal transportación. Por lo cual el producto animal procedente de Tijuana, Baja California, y con destino a la capital sonorense, fue asegurado y puesto a disposición del Ministerio Público Federal en la entidad, para continuar las investigaciones correspondientes.
Una especie protegida
De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, la pesca de la totoaba (totoaba macdonaldi) fue una las más importantes en el país y dio origen a los asentamientos humanos de Puerto Peñasco y Golfo de Santa Clara en Sonora, así como San Felipe en Baja California; sin embargo, también fue una de las primeras en mostrar evidencias de sobreexplotación.
Esto aunado a la pesca incidental de juveniles por las redes camaroneras, la pesca incidental de preadultos por las redes tiburoneras y las alteraciones de su hábitat de desove y crianza (Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado). Estas fueron causas que casi la llevó a la extinción, lo que motivó diversas medidas para su protección y conservación, entre la que destaca la veda permanente a la que ahora se encuentra sujeta.
Fuente: Tribuna y Guardia Nacional
