Santa Ana, Sonora.- Ayer domingo 25 de enero, elementos del cuerpo de Bomberos del municipio de Santa Ana desplegaron un operativo de auxilio tras recibir el aviso sobre un automóvil que había sido superado por la fuerza del agua en un río. El conductor intentó transitar por una zona donde el nivel del caudal había subido a causa de las lluvias recientes, lo que provocó que la unidad perdiera tracción y fuera arrastrada por la corriente.
La actuación del personal capacitado permitió rescatar al hombre. Una vez en tierra firme, se procedió a revisar su estado de salud y los reportes confirmaron que la persona se encontraba ilesa y sin afectaciones físicas, por lo que el incidente se dejó únicamente daños materiales en el automóvil. Este suceso sirve como un recordatorio tangible sobre los peligros que conlleva el intentar cruzar arroyos y ríos después de alguna precipitación.
La Coordinación de Protección Civil del Estado ha emitido mensajes constantes a la ciudadanía para que se abstengan de transitar por vados, arroyos o calles con acumulación de agua durante los periodos de lluvia. La institución gubernamental subraya que la apariencia del agua puede ser engañosa y que la potencia de un arroyo crecido es suficiente para llevarse vehículos de distintos tamaños, poniendo en riesgo la vida de sus ocupantes.
El tema meteorológico en Sonora ha mostrado un comportamiento variado durante los últimos días, sobre todo el pasado fin de semana. Mientras que en la zona noroeste y en municipios como Santa Ana se registraron lluvias aisladas que saturaron el suelo y reactivaron cauces secos, en la región oriental el escenario fue distinto. Las bajas temperaturas propiciaron la caída de nieve en las partes altas de la sierra sonorense.
En la Mesa del Campanero, un área geográfica situada en los límites con Chihuahua y próxima a la localidad de Yécora, se documentó la presencia de nieve. Los datos proporcionados por las dependencias encargadas señalan una acumulación de hasta 2 centímetros sobre la superficie. Este fenómeno es característico de la temporada invernal, pero requiere que los conductores extremen precauciones al circular por carreteras de montaña, debido a que el asfalto puede cristalizarse o volverse resbaladizo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
