Guanajuato, México.- Tras la masacre registrada el pasado fin de semana en la comunidad de Loma de Flores del municipio de Salamanca en Guanajuato, las autoridades, con ayuda de los familiares, han comenzado a identificar a algunas víctimas que perdieron la vida durante el ataque armado, el cual dejó 11 personas muertas y al menos 12 más heridas con gravedad.
Carlos Moreno, una de las personas identificadas, era un músico e integrante de la agrupación 'Reencuentro Norteño', originario de la comunidad de San José Temascatío. Su fallecimiento fue confirmado por sus familiares y la banda de la que era integrante; la agrupación realizó una publicación en redes sociales con un mensaje de despedida con palabras de tristeza, nostalgia y amor.
Bryan Gutiérrez es otra víctima, también originario de San José Temascatío, quien se encontraba disfrutando en el campo deportivo al momento del ataque armado ocurrido la tarde del pasado domingo 25 de enero de 2026. Asimismo, también se identificó a Alejandro Prieto de San José de Mendoza, exelemento de Tránsito Municipal de Salamanca. Alejandro vivía en Estados Unidos, pero se encontraba de vacaciones en México con el fin de visitar a su familia, la cual se encontraba conviviendo en el campo deportivo al momento del ataque.
Entre las víctimas también se encuentra Luis Alberto, quien se encontraba en el lugar de los hechos; aunque este deporte no era su favorito, acompañó a sus amigos a ver la final del partido de futbol. Era un joven estudiante del Conalep Irapuato que cursaba mecánica. Al igual que Martín y Carmen de 21 años, a quien cariñosamente le decían Carmelita, acudieron al partido para apoyar a amigos que iban a jugar; el único error de los chicos fue estar en el lugar y el momento equivocado.
Así como también, de manera extraoficial, se dio a conocer que al menos cinco de las víctimas eran trabajadores de una empresa de seguridad privada que se desempeñaban brindando resguardo al evento deportivo; sus nombres son: María Elena, José Bernal y Francisco Guevara.
Semanas atrás, las actividades se habían suspendido debido a la violencia de la zona; algunas personas señalan que los jugadores y asistentes temían por su seguridad. Por ello, los partidos apenas habían sido retomados este mes de enero, presuntamente bajo supervisión policial; sin embargo, el día de la masacre no se reportó presencia de fuerzas públicas, solo de seguridad privada.
Según informes de las autoridades correspondientes, los nombres de los confirmados corresponden solo a una parte de las once personas fallecidas; asimismo, continúan las investigaciones para identificar a las víctimas totales. Además, al menos doce personas permanecen hospitalizadas en Salamanca e Irapuato, algunas en estado grave, recibiendo atención médica.
Fuente: Tribuna del Yaqui
