Chimalhuacán, Estado de México.- Una autoridad judicial del Estado de México dictó una sentencia condenatoria de 43 años y 9 meses de prisión en contra de María Rocha Rosales. La resolución del juez se emitió tras analizar las evidencias que permitieron acreditar la responsabilidad penal de la acusada en el delito de extorsión. Como resultado del proceso legal, Rocha Rosales deberá cumplir su pena dentro del Centro Penitenciario y de Reinserción Social de la zona.
Dicha persona fue hallada culpable de intimidar y exigir pagos ilegales a dueños de negocios para no atentar contra su integridad. De acuerdo con la información contenida en la carpeta de investigación, los hechos ocurrieron en enero de 2019. La ahora sentenciada acudió a dos locales comerciales situados en el municipio de Chimalhuacán en compañía de cuatro hombres. Al ingresar a los establecimientos, el grupo aseguró pertenecer a una organización delictiva autodenominada King Kones.
Bajo este argumento, amenazaron a los propietarios y les exigieron la entrega de una suma de dinero a cambio de permitirles trabajar y no causar daño físico a sus personas o a sus inmuebles. Ante el temor provocado por las amenazas, las víctimas entregaron el efectivo solicitado. Sin embargo, lograron alertar a elementos de la Policía Municipal de Chimalhuacán que realizaban labores de patrullaje por el lugar.
La rápida actuación de los uniformados permitió interceptar al grupo y detener a los involucrados, entre ellos a María Rocha Rosales, momentos después de haber recibido el dinero producto de la intimidación. Tras su aseguramiento, la mujer quedó a disposición de la autoridad competente, donde el Ministerio Público reunió las pruebas necesarias para llevar el caso ante el tribunal. Finalmente, el juez dictó el fallo condenatorio mencionado.
Cabe destacar que, por estos mismos actos, tres hombres llamados Delfino Juárez Santiago, Álvaro Romero Hernández, Aurelio Galeno Moctezuma y Juan Antonio Muñoz Sánchez también enfrentaron un proceso penal. Estos cuatro individuos, identificados como copartícipes en el ilícito, ya habían recibido sus respectivas sentencias condenatorias, cerrando así el círculo de justicia sobre este grupo delictivo que operaba en la región.
Fuente: Tribuna del Yaqui y FGJEM
