Sayula, Veracruz.- La mañana de este domingo 4 de enero, se registró un intenso despliegue de las fuerzas de seguridad en la región sur del estado de Veracruz, tras el hallazgo de cuatro cuerpos en el interior del rancho llamado Montecristo. La propiedad se encuentra ubicada a un costado de la carretera federal 185, en el tramo Acayucan - Salina Cruz, dentro de la comunidad de Aguilera, perteneciente al municipio de Sayula de Alemán.
El reporte inicial se recibió a través de una llamada a la línea de emergencias 911, en la que se alertaba inicialmente sobre la presencia de dos cuerpos en las inmediaciones de la carretera Transístmica, a la altura del mencionado inmueble. Ante el reporte, elementos de la Policía Estatal se trasladaron al sitio para verificar la situación. Al ingresar al perímetro del rancho, los uniformados confirmaron que no se trataba únicamente de dos víctimas, sino de cuatro hombres.
Todos presentaban signos claros de violencia física y se encontraban decapitados. De acuerdo con los datos recabados en el lugar por las autoridades competentes, las víctimas habrían sido ultimadas dentro de la misma propiedad. Durante la inspección realizada por los peritos forenses, se localizaron diversos indicios balísticos, lo que sugiere que los agresores utilizaron armas de fuego durante el ataque.
Identifican a una víctima
Entre las víctimas, las autoridades lograron identificar de manera formal a uno de los fallecidos como Héctor Velázquez Díaz. El joven era hijo de Héctor Velázquez Vázquez, quien se desempeñó como regidor del ayuntamiento de Sayula de Alemán durante el periodo 2018 - 2021 y quien fuera víctima de un homicidio similar en el municipio de Acayucan en febrero de 2020. Las investigaciones confirmaron que el rancho Montecristo, escenario de este reciente crimen, es propiedad de la familia Velázquez.
Respecto a los otros tres hombres localizados en el sitio, hasta el cierre de esta edición permanecen en calidad de desconocidos. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) para realizar las necropsias de ley y esperar a que familiares acudan a realizar la identificación oficial mediante las pruebas correspondientes. La Fiscalía General del Estado (FGE) tomó el control de la situación, manteniendo el área asegurada.
Personal ministerial y de Servicios Periciales llevaron a cabo la recolección de pruebas y el levantamiento de los cuerpos en medio de un fuerte dispositivo de seguridad en el que participaron diversas corporaciones de los tres niveles de gobierno. La principal línea de investigación que manejan las autoridades ministeriales apunta hacia un presunto ajuste de cuentas entre grupos delictivos que operan en la zona. No obstante, la carpeta de investigación se mantiene abierta para esclarecer el caso.
Fuente: Tribuna del Yaqui
