Colima, Colima.- Como resultado de una estrategia de depuración interna en las corporaciones de seguridad, las autoridades de Colima confirmaron la captura de tres integrantes activos de la Policía Estatal. A los agentes se les señala por su presunta participación en el ataque armado perpetrado en contra de Heriberto Morentín Ramírez, subsecretario de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), registrado a finales del año pasado.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Colima comunicó este jueves 19 de febrero que los detenidos responden a los nombres de José Caín 'N', Jorge Gabriel 'N' y Rosa Martha 'N'. Estas tres personas enfrentan acusaciones por complicidad en el delito de homicidio calificado en grado de tentativa. Los hechos que originaron esta investigación ocurrieron el pasado 9 de diciembre en la zona norte de la entidad, cuando el mando policial fue agredido a balazos.
Dicha situación detonó las indagatorias para localizar a los responsables materiales e intelectuales. Estas detenciones ocurren dentro de la llamada 'Operación Enjambre Colima', una iniciativa que busca sanear las instituciones públicas. El movimiento sigue una línea de acción similar a la observada con anterioridad en entidades como el Estado de México y Jalisco, donde también se han ejecutado órdenes de aprehensión contra servidores públicos vinculados al crimen.
Para lograr el aseguramiento de los implicados, fue necesario el trabajo conjunto y la suma de esfuerzos entre la Fiscalía estatal, la propia Secretaría de Seguridad Pública estatal y la Secretaría de Marina (Semar). Los tres elementos capturados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes, quienes serán las encargadas de definir su situación legal y determinar las sanciones correspondientes si se comprueba su culpabilidad.
Fabián Gómez Calcáneo, titular de la SSP, emitió un mensaje contundente tras darse a conocer los arrestos. El funcionario enfatizó que no existirá tolerancia para quienes utilicen su posición dentro de la corporación para cometer delitos. En sus declaraciones, advirtió que la estrategia abarca no solo a los uniformados, sino también a cualquier actor político que brinde protección o respaldo a estas conductas.
"El uniforme no es un privilegio, es una obligación de honestidad y transparencia", señaló Gómez Calcáneo, quien aseguró que van por todo aquel que abuse de su cargo, así como por los perfiles políticos que los protejan, reafirmando el compromiso de erradicar la corrupción dentro de las filas de seguridad del estado.
Fuente: Tribuna del Yaqui
