Tampico, Tamaulipas.- La oportuna reacción de un grupo de ciudadanos, sumada a la movilización de las fuerzas de seguridad, permitió salvaguardar la integridad de un adolescente de 16 años en el puente que une los estados de Tamaulipas y Veracruz. El suceso se desencadenó tras una alerta del C5, la cual alertó a los elementos de la Guardia Estatal sobre una situación de riesgo en la estructura que cruza el Río Pánuco.
Al arribar al punto señalado, los agentes encontraron que varias personas que transitaban por la zona ya habían intervenido para contener al joven. Esta acción permitió ganar tiempo valioso, evitando que el menor se lanzara al vacío. Acto seguido, los uniformados tomaron el control de la circunstancia para asegurar al adolescente y activar los procedimientos de asistencia necesarios, garantizando su estabilización psicológica lejos del peligro.
Tras este hecho que pudo terminar en tragedia, la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas (SSPT) señaló que su compromiso de brindar protección prioritaria a los menores de edad. La dependencia sostiene que la suma de esfuerzos entre la comunidad y los organismos del estado es fundamental para generar espacios seguros y redes de apoyo efectivas para los habitantes en situación de vulnerabilidad.
Sin embargo, más allá del rescate, Jorge Ávalos Castelán, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Tampico, indicó en declaraciones recientes la importancia de analizar el entorno psicosocial de los adolescentes. Según el especialista, el incremento en los problemas de salud mental no es un hecho aislado, sino el resultado de múltiples presiones que se agudizan cada año.
Entre los detonantes más frecuentes se encuentra la dependencia a las plataformas digitales, las cuales suelen distorsionar la autopercepción de los usuarios. A esto se suman dinámicas familiares complejas donde la comunicación es escasa o nula, dejando a los jóvenes sin un canal para expresar sus inquietudes. Ávalos Castelán destaca que la presión económica y la exigencia social por obtener logros visibles generan cuadros de estrés severo.
La falta de atención a estas señales en el hogar, muchas veces inadvertidas por los padres, contribuye a que los menores desarrollen una imagen negativa de sí mismos, lo que puede desembocar en situaciones límite como la ocurrida en el viaducto.
Fuente: Tribuna del Yaqui
