Concordia, Sinaloa.- Las autoridades federales establecieron un cerco de seguridad en la comunidad de El Verde, perteneciente al municipio de Concordia, Sinaloa. Este operativo responde a la localización de un nuevo punto con características de cementerio clandestino, situado a poca distancia del sitio donde recientemente se realizaron labores de recuperación de restos humanos que resultaron ser los mineros desaparecidos.
Agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana detectaron irregularidades en el terreno que sugieren la existencia de más cuerpos sepultados, lo cual provocó la movilización de equipos forenses para iniciar las tareas de excavación y análisis. La zona se encuentra bajo una estricta vigilancia en la que participa personal de la Secretaría de Marina (Semar) y del Ejército Mexicano, quienes custodian el perímetro por tierra.
Mientras que el resguardo aéreo se realiza mediante un helicóptero artillado que sobrevuela el área de manera constante. El objetivo es garantizar que los peritos puedan realizar su trabajo sin contratiempos ni riesgos externos. Al igual que ocurrió en la primera acción en esta región, se prohibió el paso a toda persona ajena a las corporaciones de seguridad, manteniendo a distancia a cualquier civil.
Este hallazgo cobra relevancia debido a su cercanía con el lugar donde se recuperaron los cuerpos de cinco trabajadores de la empresa minera Vizsla Silver Corp. Dicho grupo forma parte de los 10 empleados reportados como secuestrados a finales de enero pasado. Las autoridades confirmaron la identidad de cinco de ellos: José Ángel Hernández Vélez, de 38 años de edad, e Ignacio Aurelio Salazar Flores, de 37 años, ambos de Zacatecas.
Asimismo, se logró identificar al ingeniero Jesús Antonio de la O Valdez, de 30 años, y a José Antonio Jiménez Nevárez, de 34 años, originarios de Chihuahua, junto con José Castañeda Hernández, de 35 años, de Taxco, Guerrero. La noticia sobre el inicio de nuevas excavaciones en El Verde provocó la llegada de diversos colectivos de búsqueda de personas. Integrantes de los grupos provenientes de Mazatlán y del estado de Durango se presentaron en el sitio con la intención de obtener datos sobre los trabajos en curso.
No obstante, el bloqueo militar impide cualquier interacción con el personal que procesa la escena. Hasta el momento, se desconoce el paradero de los otros cinco mineros restantes, y las familias se mantienen a la espera de que los procedimientos forenses arrojen nuevos resultados sobre los restos que podrían recuperarse en esta segunda ubicación.
Fuente: Tribuna del Yaqui
