Hermosillo, Sonora.- Este seis de enero, en el marco del Día del Policía, se reconoce la labor de quienes cada día arriesgan su integridad para proteger a la comunidad.
José Antonio Acuña Carrasco, Policía Segundo de la Policía Municipal de Hermosillo y actual encargado del grupo de reacción CERT, representa con su trayectoria el verdadero sentido del servicio: vocación, compromiso y humanidad.
El oficial proviene de una familia con profunda tradición policial. Su padre, Juante Calixto Acuña, dedicó 34 años a la corporación, y su hermano también ha formado parte de diferentes cuerpos de seguridad.
"Desde pequeño, observé el trabajo de mi padre y ahí entendí la importancia de proteger y servir, motivación que me llevó a enlistarme y dedicar mi vida a la protección de los demás", contó.
Recientemente, dijo, protagonizó un rescate que refleja la dimensión humana de su labor. Ante un reporte que alertaba sobre un joven en crisis con un arma de fuego, él y su equipo se movilizaron de inmediato.
Al llegar, identificaron que la intención del joven no era hacia ellos, sino hacia sí mismo. Con paciencia y empatía, aplicaron protocolos de contención, generaron tiempo, ofrecieron agua y dialogaron con él, evitando cualquier acción que pudiera aumentar su estrés. Tras coordinarse cuidadosamente, lograron desarmarlo de manera segura y salvar su vida.
Este hecho demuestra que la labor policial va más allá de hacer cumplir la ley: implica escuchar, acompañar y proteger a quienes atraviesan momentos críticos.
"Este caso que vivimos no solo resalta la importancia de la preparación, sino de empatía y vocación para enfrentar este tipo de situaciones", dijo.
En este Día del Policía, la acción del hermosillense José Antonio Acuña Carrasco y de su equipo refleja que cada uniforme representa algo más que autoridad: simboliza protección, humanidad y la esperanza de salvar vidas cuando más se necesita.
Fuente: Tribuna del Yaqui
