Ciudad de México.- Desde que el periodista de espectáculos Pepillo Origel reveló la edad de su sobrino, el creador de contenido enfocado en vida saludable y deportista Luis Carlos Origel Jr., quien tiene apenas 33 años, se generó un gran revuelo en redes sociales debido a la marcada diferencia de edad entre él y su actual novia, la presentadora del exitoso programa de Televisa Hoy y actriz de telenovelas mexicanas Andrea Legarreta.
"Aparte le están poniendo que tiene cuarenta y tantos años. Acaba de cumplir 33 años. Que no lo jodan, ¿eh? Y está como a mí, también… Me ponen de más siempre”, expresó el extitular de La Oreja en entrevista con Gustavo Adolfo Infante. De inmediato, las personas se percataron de que Luis Carlos es 21 años menor que la exesposa y madre de las hijas de Erik Rubín, ya que ella cumplió 54 años el pasado 12 de julio.
A pesar de todo, la conductora ha recibido bastante apoyo, pues sus seguidores se muestran contentos de que se dé una nueva oportunidad en el amor. Incluso, los conductores del popular programa de TV Azteca Ventaneando se animaron a opinar al respecto, comenzando por Linet Puente, quien abordó los momentos difíciles que, sin duda, atravesó la famosa cuando se separó del cantante tras tantos años de relación.
De hecho, fue precisamente en ese contexto donde surgió la confusión sobre la edad de Luis Carlos, de quien algunos señalaron que tenía "cuarenta y un años". No obstante, hace un par de horas Andrea Legarreta finalmente rompió el silencio y lo hizo a través de una historia en Instagram, donde compartió una frase que muchos interpretaron como una respuesta directa a quienes se han dedicado a enjuiciarla y a hacerla sentir mal.
Andrea Legarreta defiende su amor
"Aquí viendo a qué hora comienza a importarme los comentarios mala onda y los que saben mejor qué debo hacer con mi vida que yo…", escribió, acompañado de un emoji de carcajada. De igual manera, adjuntó un par de fotografías en las que luce un atuendo en tonos negro y blanco, de estilo elegante. La imagen que eligió para acompañar la frase la muestra sonriendo mientras observa su muñeca, como si estuviera cerciorándose de la hora.
Fuente: Tribuna del Yaqui
