Ciudad de México.- Un tribunal de la Ciudad de México resolvió que Alfredo Adame es civilmente responsable por daño moral en contra de la actriz Diana Golden, pues, según el órgano judicial, diversas expresiones públicas del actor mexicano vulneraron el honor, la dignidad y la integridad de su esposa. De hecho, el oficio es muy claro al enfatizar que, en esta ocasión, el polémico famoso rebasó los límites de la libertad de expresión.
La información fue dada a conocer por la periodista de espectáculos Ana María Alvarado en el programa Sale el Sol, donde explicó que la sentencia fue emitida por la Cuarta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, la cual además ordenó una medida de reparación como parte del cumplimiento de la resolución. Asimismo, el documento que leyó Alvarado señala que no existe ningún motivo que justifique el uso de comentarios ofensivos, misóginos o degradantes.
Por lo tanto, el fallo establece que la llamada libertad de expresión no puede ser utilizada como un escudo para pasar por encima de los derechos fundamentales, entre los que se encuentra la dignidad humana. De esta forma, no hubo duda de que el tribunal calificó las manifestaciones realizadas por Alfredo Adame como ilícitas, ya que estuvieron dirigidas directamente contra la reputación y el honor de Diana Golden.
Derivado de esta situación, y para reparar los daños ocasionados, se ordenó la difusión de la resolución, con el objetivo de garantizar el respeto a la legalidad y sentar un precedente sobre la responsabilidad que conlleva la exposición mediática. Cabe recordar que fue en octubre de 2020 cuando la exitosa estrella de Televisa habló por primera vez sobre los episodios difíciles que vivió durante su relación con quien hoy es ganador de La Granja VIP.
De acuerdo con las propias palabras de Diana, el actor le propuso matrimonio para ayudarla con sus trámites migratorios, solucionando de esa forma la retención de impuestos en su trabajo, ya que ella es originaria de Colombia. La boda se celebró en 1987 y, al inicio, todo marchaba bien, incluso durmiendo cada uno en habitaciones separadas, hasta que tomó la decisión de comenzar un romance, momento en el que él inició con actitudes de celos y posesividad.
Fuente: Tribuna del Yaqui
