Ciudad de México.- Si deseas cuidar de la salud de tu perro, es importantes que sepas que aunque no es tóxico, este es uno de lo peores alimentos que le puedes dar a tu mascota, ya sea como parte de su dieta habitual, como premio, o simplemente porque te lo pide cuando tu lo consumes, debido a que sí daña el sistema del can, aunque no de manera inmediata.
Actualmente un perro, un gato e incluso animales más exóticos, como hámsteres o puercos, ya no son solo unas mascotas del hogar, sino que son parte de la familia, y cada vez más, médicos veterinarios, patólogos y expertos en la medicina animal, han sacado a la luz los mejores y peores alimentos para tus mascotas. En esta ocasión, te presentamos uno de los alimentos que son básicos en la dieta humana, pero que daña el organismo del can.
- ¿Porqué el pan no se le debe dar al perro?
Aunque no contiene compuestos que sean tóxicos para el perro, como lo es el chocolate o el higo, el pan no debe de ser ofrecido al perro como parte de su alimentación, ni tampoco de premio, debido al almidón, la levadura y toda la harina que llevan, dado a que se traduce como una "altísima carga glicémica". Los expertos señalan que una simple rebanada de pan para tu can provoca "picos de glucosa, dispara la insulina y favorece la inflamación crónica".
De la misma manera, declaran que sus altos niveles de carbohidratos y calorías, son completamente vacías para el sistema del perro, o sea, no le aporta ningún tipo de favorecimiento, no le da energía, ni vitaminas o minerales, a causa de que estos tipos de animales nacen con una "carnívora", por lo que las carnes le dan todo lo que necesita, y ciertas frutas y verduras complementan y le nutren mayormente en sus niveles de vitaminas y minerales esenciales, que lo favorecen para evitar o combatir ciertas enfermedades.
De la misma, señalan que si el perro consume croquetas o una alimentación balanceada de estos productos y carnes y suplementos naturales, el que se le de pan, aumenta aún más esta carga a su organismo, provocando:
- Pérdida de peso y hambre voraz: A pesar de comer mucho, el perro pierde peso porque las células no pueden absorber la glucosa para obtener energía, entrando en un estado de 'inanición' celular.
- Cambios visuales: La glucosa alta en el cristalino provoca la formación rápida de cataratas, lo que puede causar ceguera repentina.
- Letargo y debilidad: Falta de energía constante por la incapacidad de utilizar los nutrientes.
- Cetoacidosis: Si la glucosa sigue alta, el cuerpo descompone grasas, produciendo ácidos (cetonas) que pueden llevar a vómitos, debilidad extrema, aliento con olor dulce/frutal y coma.
Fuente: Tribuna del Yaqui
