Ciudad de México.- Este martes 24 de marzo, OpenAI comunicó el cierre definitivo de Sora, su herramienta de inteligencia artificial orientada a la creación de video. La medida contempla la desactivación paulatina de la aplicación móvil, el portal web y su interfaz de programación (API). La compañía adelantó que publicará pronto los tiempos precisos y las instrucciones para que los usuarios puedan guardar los materiales generados en los últimos meses.
En su mensaje de despedida, la empresa optó por la brevedad y evitó ahondar en justificaciones sobre los motivos de esta acción: "Nos despedimos de la app Sora. A todos los que crearon con Sora, la compartieron y construyeron una comunidad a su alrededor: gracias. Lo que crearon con Sora fue importante, y sabemos que esta noticia es decepcionante".
La app de Sora fue lanzada en septiembre de 2025 y alcanzó el millón de descargas en menos de 5 días. Este registro superó los números logrados por ChatGPT en sus inicios, perteneciente a la misma compañía. Durante varias semanas, la herramienta de video se posicionó como la opción gratuita más solicitada dentro de la App Store. El interés de las personas fue notable, impulsando una alta viralidad del producto desde el primer día.
Los problemas de Sonora
Las cifras de descargas mostraron una disminución del 45 por ciento en enero de 2026. El retroceso en el número de usuarios estuvo vinculado a una serie de restricciones de propiedad intelectual aplicadas por OpenAI. Originalmente, el atractivo de la plataforma radicaba en la libertad para generar secuencias con diversos personajes y contextos. Al endurecer las políticas de derechos de autor para evitar problemas legales, el volumen de uso decayó.
Otro aspecto de la historia de Sora involucra un pacto comercial no concluido con el sector del entretenimiento. En diciembre de 2025, OpenAI anunció una colaboración de 3 años con Disney. El acuerdo proyectaba permitir a Sora la generación de videos utilizando más de 200 personajes de marcas como Marvel, Pixar y Star Wars. Además, contemplaba una inversión de mil millones de dólares por parte de Disney hacia la empresa de tecnología.
La transacción estaba estructurada mediante opciones de compra de acciones de OpenAI en lugar de dinero en efectivo. Tras el anuncio del fin de la plataforma de video, el acuerdo quedó anulado. Un representante de la Disney señaló al respecto: "Respetamos la decisión de OpenAI de abandonar el negocio de la generación de video y reorientar sus prioridades hacia otros ámbitos".
El cierre de Sora responde a factores comerciales más que técnicos. La segunda versión del sistema demostró avances muy notorios en la generación de imágenes en movimiento y calidad visual. El obstáculo real fue la falta de un modelo de negocio que permitiera sostener la plataforma a largo plazo.En el ámbito de la inteligencia artificial generativa, los altos costos operativos y la alta competencia del mercado exigen esquemas financieros viables.
Fuente: Tribuna del Yaqui
