Ciudad de México.- Una de las enfermedades más delicadas para cualquier menor de edad es, sin duda, la diabetes infantil. Este padecimiento puede presentarse con mayor frecuencia en niñas, niños y adolescentes que cuentan con antecedentes familiares de diabetes o que llevan un estilo de vida sedentario. Tan solo en personas adultas, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en 2023 a nivel nacional el 18.4 por ciento de la población vivía con este padecimiento, lo que refleja la magnitud del problema de salud pública.
Uno de los aspectos que más preocupa es el aumento de casos de diabetes tipo 2 en población joven. De acuerdo con información de MedlinePlus, actualmente se han detectado más adolescentes con este tipo de diabetes, la cual anteriormente era conocida como "diabetes del adulto" porque se diagnosticaba casi exclusivamente en personas mayores. En contraste, la mayoría de los casos en la infancia correspondían a diabetes tipo 1, condición en la que el páncreas no produce insulina. Según el portal estadounidense, la insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre en las células para proporcionarles energía.
¿Qué pasa si no se produce insulina?
Cuando el organismo no produce suficiente insulina, se acumula demasiada glucosa en la sangre. Esta situación puede provocar deshidratación severa, desequilibrio químico en el cuerpo y un agotamiento físico extremo, además de síntomas como mareos y dolor de cabeza. La diabetes es una enfermedad crónica que, con el tiempo, puede afectar órganos y sistemas importantes como los ojos, el corazón, los nervios, los pies y los riñones. Por ello, resulta fundamental seguir las indicaciones médicas y mantener un control adecuado para mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones.
¿Cómo puedo evitar que mi pequeño tenga diabetes?
- Uno de los puntos más importantes es procurar que niñas y niños mantengan un peso saludable acorde a su edad y estatura.
- Además, es indispensable fomentar la actividad física diaria y evitar el sedentarismo.
- También influye de manera directa el consumo de alimentos saludables y nutritivos, reduciendo la ingesta de productos ultraprocesados.
- El tiempo frente a dispositivos electrónicos debe tener límites claros para promover hábitos más activos.
¿Qué factores influyen?
• Antecedentes familiares.
• Bajo peso al nacer.
• Madre con diabetes gestacional.
• Alimentación poco saludable.
• Inactividad física.
• Consumo frecuente de jugos y bebidas azucaradas.
• Ablactación temprana y falta de lactancia materna.
El Gobierno de México, en su página oficial, recomienda que a los menores con obesidad se les practiquen estudios médicos que permitan una detección temprana, ya que un diagnóstico oportuno ayuda a retrasar la aparición de complicaciones crónicas.
Asimismo, el Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) cuenta con la Clínica de Obesidad y Síndrome Metabólico, donde se brinda atención especializada a niñas y niños que presentan factores de riesgo o ya viven con este padecimiento.
Fuente: Tribuna del Yaqui
