Washington, Estados Unidos.- En el complejo ajedrez de la lucha contra el narcotráfico, el Gobierno de Estados Unidos utiliza una de sus armas más efectivas: la cooperación con criminales de alto perfil. Enfrentados a cadenas perpetuas, decenas de capos, lugartenientes y operadores han optado por negociar, intercambiando información invaluable por drásticas reducciones de sentencia y una segunda oportunidad.
Esta estrategia, gestionada por agencias como la DEA, convierte a los propios miembros del cártel en testigos estrella. A cambio de una colaboración "sustancial", los acusados obtienen beneficios que van desde sentencias de pocos años hasta su ingreso en el Programa de Protección de Testigos, que les ofrece una nueva identidad y reubicación.
El juicio contra Joaquín 'El Chapo' Guzmán fue el escaparate principal de esta táctica. En el banquillo de los testigos desfilaron antiguos aliados y familiares, hoy convertidos en informantes.
Vicente Zambada Niebla, alias 'El Vicentillo', y su tío Jesús Reynaldo Zambada García, alias 'El Rey'. Ambos, de la cúpula del Cártel de Sinaloa, ofrecieron testimonios detallados que hundieron a Guzmán. 'El Vicentillo' recibió 15 años en lugar de cadena perpetua y ya fue liberado. 'El Rey' también obtuvo su libertad tras cooperar.
Dámaso López Núñez, 'El Licenciado', y su hijo Dámaso López Serrano, 'El Mini Lic'. El padre testificó contra 'El Chapo', mientras que 'El Mini Lic', quien se entregó voluntariamente en la frontera, colaboró para recibir una sentencia reducida y ya se encuentra libre.
Sergio Villarreal Barragán, 'El Grande', y Óscar Nava Valencia, 'El Lobo'. Exoperadores de los Beltrán Leyva y el Cártel del Milenio, respectivamente, no solo testificaron contra 'El Chapo', sino que fueron piezas clave en el juicio contra el exsecretario de Seguridad mexicano, Genaro García Luna. Ambos fueron liberados tras cumplir sentencias mínimas.
Lucero Sánchez, la 'Chapodiputada', y Emma Coronel, esposa de Guzmán Loera, representan el círculo más íntimo. Sánchez narró su relación y negocios con el capo, logrando una condena reducida. Coronel se declaró culpable y cooperó, recibiendo una sentencia de solo tres años, y ya ha sido liberada.
Ovidio Guzmán López, 'El Ratón', extraditado en 2023, se enfrenta al mismo dilema. Aunque se ha declarado inocente, la ruta de la cooperación es un camino frecuente y tentador en el sistema judicial estadounidense, que valora más la información para desmantelar redes que una larga condena para un solo individuo. Por último, su hermano Joaquín Guzmán López se entregó en 2024 a las autoridades estadounidenses como parte de un acuerdo.
Fuente: Tribuna
