Tenejapa, Chiapas.- El ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, encabezó este jueves 26 de febrero de 2026 por primera vez en 200 años de historia una sesión extraordinaria de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fuera de sus sedes en el municipio de Tenejapa, en los Altos de Chiapas, frente a dos mil personas de la comunidad.
Aguilar Ortiz mencionó: "el nuevo rostro de la justicia". Explicando que el objetivo es acercar el Poder Judicial a la población, en especial a los sectores indígenas, y mostrar que las decisiones de la Suprema Corte no son lejanas, sino resultados de un proceso público de deliberación. El asunto central de la sesión extraordinaria fue la revisión de un amparo promovido por la comunidad tsotsil La Calendaria, la cual busca su reconocimiento formal de su autogobierno.
La decisión de la SCJN de realizar sus sesiones fuera de las sedes habituales es una estrategia para reducir la distancia entre el Poder Judicial y la población. Como acto simbólico y político, los ministros se trasladaron a una de las regiones más vulnerables del país para tratar asuntos que son de carácter público.
"Por primera vez en la época contemporánea, la Suprema Corte de Justicia de la Nación va a sesionar en territorio… Este es el nuevo rostro de la justicia, una justicia que va a caminar de la mano con el pueblo… Que ustedes vean que somos de carne y hueso, que pertenecemos al pueblo, quienes hacemos justicia", mencionó en la apertura de la sesión el ministro Hugo Aguilar.
La sesión se realizó en la Explanada de la Casa de la Cultura de Tenejapa, que queda a una hora de San Cristóbal de las Casas. Se montó una gran carpa con capacidad de dos mil personas, con cientos de sillas y un templete donde los ministros deliberaron. Sin embargo, solo seis de ellos asistieron de forma presencial, mientras que tres participaron de forma virtual.
La sesión se centró en la atención de los reclamos de las comunidades indígenas debido a los recientes cambios constitucionales en materia de derechos de los pueblos indígenas. La Corte busca demostrar que sus decisiones no se toman en escritorios alejados de la realidad, sino en diálogo con la gente.
Como asunto principal de la sesión fue la revisión de un amparo promovido por la comunidad tsotsil La Candelaria, la cual pide al Congreso de Chiapas legislar y reconocer formalmente su autogobierno. La decisión que emita la corte tendrá un impacto a nivel nacional, ya que definirá si los gobiernos comunitarios indígenas deben ser reconocidos como un cuarto nivel de gobierno, junto con los recintos municipal, estatal y federal.
La ministra Loretta Ortiz Ahlf propuso amparar a la comunidad de La Candelaria, pero con una aclaración importante: "no implica la creación de un cuarto nivel de gobierno, no altera el diseño federal o municipal. Ya que el proyecto se trata de una forma de libre determinación que coincide con las estructuras ordinarias".
Loretta Ortiz agregó que el reconocimiento al autogobierno no otorga privilegios, sino que establece condiciones que garanticen la igualdad sustantiva y avanzar en la plena efectividad de los derechos de los pueblos. El debate sobre este caso es seguido de cerca por las organizaciones indígenas y de derechos humanos.
El itinerario de la sesión reunió una amplia presentación de autoridades locales, federales e internacionales:
- Eduardo Ramírez Aguilar, gobernador de Chiapas
- Representantes de la Secretaría de la Gobernación
- Autoridades de gobiernos municipales cercanas a la región
- La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
- El Instituto Nacional de Pueblos Indígenas
- El Órgano de Administración Judicial
- El Instituto Federal de Defensoría Pública
- El poder judicial de Chiapas
- Más de dos mil personas de las comunidades indígenas de los Altos de Chiapas.
La primera sesión itinerante de la Suprema Corte en Tenejapa marca un antes y un después en la relación del Poder Judicial y los pueblos indígenas. Al llevar justicia al territorio y deliberar sobre el autogobierno indígena. Este hecho no solo es histórico por la ubicación, ni por el simbolismo de los seis ministros que se trasladan a una zona indígena para deliberar.
Fuente: Tribuna del Yaqui
