Washington, Estados Unidos.- Este jueves, la Casa Blanca fue el escenario de un encuentro de entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana, María Corina Machado. La reunión, que se enmarca dentro del complejo proceso de transición política que atraviesa la nación sudamericana, destacó por un intercambio de gestos personales que contrastaron, en cierta medida, con las declaraciones oficiales emitidas por la portavocía del gobierno estadounidense.
Tras la reunión, el mandatario estadounidense recurrió a su red social, Truth Social, para compartir sus impresiones sobre la visita. Trump calificó el encuentro como un "gran honor" y se refirió a Machado en términos elogiosos, describiéndola como una "mujer maravillosa" y reconociendo las dificultades que ha enfrentado a lo largo de su trayectoria política y personal. Lo más sonado del encuentro fue la entrega de un obsequio de alto valor simbólico por parte de la dirigente venezolana.
Machado entregó al presidente Trump la medalla física correspondiente a su Premio Nobel de la Paz. El galardón fue presentado en un marco con detalles dorados, acompañado de una dedicatoria manuscrita en la parte superior. En ella, la líder opositora expresó la "gratitud" del pueblo de Venezuela por el "extraordinario liderazgo" del mandatario en la promoción de la paz y sus acciones orientadas hacia la libertad del país caribeño. Trump agradeció públicamente el gesto, interpretándolo como una muestra de respeto mutuo.
Ante la singularidad del regalo, el Comité Noruego del Nobel emitió una aclaración técnica sobre la naturaleza del premio. La institución subrayó que, si bien la medalla física es un objeto que puede cambiar de propietario como cualquier bien material, el título y la distinción de "Premio Nobel de la Paz" son intransferibles, irrevocables y permanecen vinculados permanentemente a la persona galardonada originalmente.
No la consideran para Venezuela
Mientras se realizaba el encuentro, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ofreció una conferencia de prensa en la que reiteró la postura en cuanto a Venezuela. A pesar de la cordialidad de la reunión, Leavitt señaló que la evaluación del presidente Trump se mantiene una postura firme, al considerar que, basándose en "circunstancias reales" y lecturas de inteligencia actuales, Machado no contaría con el apoyo popular suficiente para ser considerada la figura idónea para gobernar Venezuela en este momento.
La portavoz enfatizó que estas opiniones responden a una evaluación realista de la situación en el terreno, y confirmó que, hasta la fecha, la visión estratégica de la Casa Blanca sobre el liderazgo ejecutivo en Venezuela no ha sufrido modificaciones, independientemente de los gestos de cortesía diplomática intercambiados durante la visita.
Fuente: Tribuna del Yaqui
