Estados Unidos.- El presidente Donald Trump debate "activamente" con su equipo la compra de Groenlandia a Dinamarca, informó este miércoles 7 de enero de 2026 la Casa Blanca; el mandatario ha dejado claro que adquirir el territorio es una prioridad para la seguridad nacional de Estados Unidos, e indicó que es vital para disuadir a sus adversarios en la región ártica.
"Es algo que el presidente y su equipo de seguridad nacional están debatiendo activamente en estos momentos", respondió la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, a una pregunta sobre una posible oferta de Estados Unidos para comprar el territorio autónomo.
Cuestionada sobre por qué Trump no descartaba una acción militar contra un miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Leavitt respondió: "Eso no es algo que haga este presidente. El presidente Trump siempre tiene todas las opciones sobre la mesa". La misma intención fue confirmada en días pasados por Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, que dijo que el presidente Trump estaría dispuesto a comprar Groenlandia y señaló que están preparando un plan actualizado para adquirir el territorio.
Hay que recordar que la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, reiteró el pasado lunes 5 de enero que ya había "dejado muy clara la postura del Reino de Dinamarca, y que Groenlandia ha dicho en repetidas ocasiones que no quiere formar parte de Estados Unidos". Entonces, ¿por qué Trump sigue prestando atención a esta isla remota y escasamente poblada, y por qué está causando tensiones con Europa?
Groenlandia es un enclave de vital importancia por dos razones principales: su geografía y sus recursos. Por un lado, vigila el paso estratégico entre el Ártico y el Atlántico (la brecha GIUK). Por otro, alberga grandes reservas de gas, petróleo y minerales esenciales. Estos últimos son vitales hoy en día, ya que permiten a potencias como Estados Unidos contrarrestar la influencia de China en el mercado global de materias primas tecnológicas. Encuestas en Groenlandia muestran una clara oposición a formar parte de Estados Unidos, con un 85 por ciento de los groenlandeses en contra del dominio estadounidense, según informó Reuters.
Fuente: Tribuna del Yaqui
