Washington, Estados Unidos.- Las Fuerzas Armadas estadounidenses atacaron tres supuestas embarcaciones del crimen organizado en el Pacífico oriental y el Caribe la noche del lunes, en las cuales fallecieron las 11 personas a bordo, informó este el martes 17 de febrero el Comando Sur de Estados Unidos.
La inteligencia confirmó que las embarcaciones navegaban por rutas transitadas y reconocidas por el narcotráfico y estaban involucradas en operaciones del crimen, dijo el Comando Sur en un comunicado. 11 narcoterroristas de sexo masculino murieron durante el ataque: cuatro en la primera embarcación en el Pacífico oriental, otras cuatro en la segunda embarcación en el Pacífico oriental y tres en la tercera embarcación en el Caribe. Ninguna fuerza militar resultó herida.
Con estos ataques, el número de muertos de la campaña de Estados Unidos, que comenzó en septiembre, asciende al menos a 135 personas, con varios sobrevivientes de los ataques presuntamente fallecidos. El más reciente ataque de Estados Unidos contra una embarcación sospechosa de narcotráfico se había ejecutado el viernes en el Caribe y mató a tres personas, según el Comando Sur.
El otoño pasado, el Gobierno de Trump elaboró una opinión legal clasificada que justificaba los ataques letales contra una lista secreta de al menos dos docenas de cárteles y supuestos narcotraficantes, clasificándolos como combatientes enemigos, según informó CNN.
Sin embargo, los ataques han sido objeto de una intensa revisión por parte de expertos legales y miembros demócratas del Congreso, quienes afirman que equivalen a asesinar civiles, debido a que el país estadounidense no está en una guerra declarada y autorizada por el Congreso contra los cárteles de la droga.
En al menos un caso, en septiembre pasado, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos mataron deliberadamente a sobrevivientes después de un ataque inicial contra una supuesta embarcación de tráfico que no mató a todos los que estaban a bordo, lo que derivó en acusaciones de que EU había cometido un crimen de guerra y generó investigaciones en el Congreso.
Antes de que los militares estadounidenses comenzaran a bombardear embarcaciones en septiembre, la lucha contra el narcotráfico ilícito era manejada por las fuerzas del orden y la Guardia Costera de Estados Unidos, y los miembros de los cárteles y traficantes de drogas eran tratados como criminales con derechos al debido proceso. La Guardia Costera ha continuado interceptando embarcaciones de narcotráfico y decomisando narcóticos en el Pacífico oriental sin el uso de fuerza letal.
Fuente: Tribuna del Yaqui
