São Paulo, Brasil.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso una nueva colaboración energética que involucra a las empresas estatales Petrobras y Petróleos Mexicanos (Pemex). El objetivo principal de este planteamiento consiste en explorar yacimientos petroleros ubicados en aguas profundas dentro del Golfo de México, una zona donde las operaciones alcanzan más de 2 mil 500 metros de profundidad y exigen alta tecnología.
Durante un foro realizado en São Paulo, el mandatario sudamericano confirmó que sostuvo una llamada telefónica con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. En la conversación, Lula puso a disposición del gobierno mexicano el conocimiento brasileño. Esta iniciativa surgió a partir de una sugerencia de Magda Chambriard, titular de Petrobras, quien considera que el avance tecnológico de su país en el ámbito marítimo representa una herramienta útil para fomentar proyectos conjuntos en el continente.
La empresa sudamericana cuenta con un amplio reconocimiento mundial en la perforación a grandes profundidades. Este prestigio se consolidó tras el hallazgo de la región del presal, una vasta reserva de hidrocarburos situada debajo de una densa capa de sal marina frente a sus costas. Dicho descubrimiento transformó a Petrobras en un líder indiscutible del sector petrolero costa afuera. Por su parte, la compañía mexicana transita por una etapa de reestructuración.
Pemex requiere actualizar sus procesos tecnológicos y estabilizar sus finanzas frente a la reducción de su plataforma de producción, por lo que una sociedad con su par sudamericana significaría un respaldo sustancial para revertir estas tendencias. El diálogo telefónico entre ambos líderes se hizo el pasado 9 de marzo. Además de abordar la extracción de hidrocarburos, conversaron sobre la ampliación de los vínculos económicos y comerciales entre las dos naciones.
Como parte de esta agenda de integración, se programó un viaje de la presidenta mexicana a territorio brasileño, el cual está previsto para realizarse entre los meses de junio y julio del presente año. Esta aproximación entre las dos economías más grandes de América Latina ocurre en un entorno internacional complejo. Desde el inicio del mandato de Sheinbaum Pardo en octubre de 2024, ambos países han intensificado sus diálogos bilaterales.
Esta cohesión toma mayor relevancia frente a las políticas comerciales impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyas decisiones arancelarias han generado ajustes económicos en todo el hemisferio. Al unir fuerzas, México y Brasil buscan optimizar sus recursos, compartir inversiones y consolidar un sector energético sólido capaz de responder a las exigencias del mercado global con tecnología de punta.
Fuente: Tribuna del Yaqui
