Ciudad de México.- Impulsada desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) bajo el llamado Plan C, la Reforma Electoral se perfila como la modificación constitucional que podría generar uno de los debates más intensos en la política mexicana reciente, incluso por encima de la Reforma al Poder Judicial.
Mientras el oficialismo la presenta como una medida de "austeridad" (al plantear la reducción del costo de las elecciones, el recorte de recursos a los partidos y la disminución de legisladores plurinominales, entre otros cambios), la oposición advierte que podría abrir la puerta a un mayor control político y a la erosión del sistema plural de partidos. Este escenario eleva las expectativas y sugiere que podría tratarse de la última reforma de gran calado impulsada por Morena, ahora bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum Pardo.
Preparan discusión
La iniciativa será presentada al Congreso de la Unión este martes 24 de febrero, según lo dicho por la presidenta Sheinbaum Pardo. De acuerdo con la mandataria, desde septiembre de 2025 la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral comenzó con la elaboración del documento y realizó una serie de foros donde se consultó a la ciudadanía sobre los cambios.
"¿Cuál es el planteamiento de la Reforma Electoral? Pueblo, pueblo, pueblo", sentenció desde Palacio Nacional hace un mes. La mandataria federal ha dicho que el objetivo de la reforma es disminuir el financiamiento de los partidos políticos y los costos de las elecciones en México: "Y todo lo que tiene que ver con los organismos electorales y sus representaciones, que disminuyan los costos porque México tiene las elecciones más caras del mundo".
Aunque todavía no se tiene el contenido de la reforma, ya han circulado borradores con los que serían los puntos más destacados, siendo los siguientes:
Estos son algunos de los puntos más relevantes del documento circulado en San Lázaro:
- Integración de 508 diputaciones en la Cámara de Diputados (300 de mayoría relativa, 200 de representación proporcional y 8 para la diáspora).
- Reducción a 96 escaños en el Senado de la República; se eliminan las 32 senadurías de representación proporcional.
- Reducción del 25 por ciento del presupuesto ordinario. La asignación se basaría en votos recibidos, no en el padrón.
- Ahorro estimado de cinco mil 895 millones de pesos en años no electorales.
- Reducción del Consejo General de 11 a nueve integrantes.
- Magistrados electorales locales elegidos por voto popular.
- Seguiría el modelo de elección del Poder Judicial de la Federación.
En la consulta popular se propone una jornada unificada con elecciones. Se elimina la prohibición de consultar temas electorales.
Debate complicado
Sin embargo, para el oficialismo parece complicarse, pues apunta a que irán solos a defender la propuesta de la presidenta, es decir, sin sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
"Estamos obligados a convencer a los aliados y a otros. Pero es la reforma que debe salir", sostiene Higinio Martínez, senador morenista por el Estado de México.
Higinio Martínez reconoció que hay diferencias con PT y Verde en el recorte al financiamiento y la reducción de plurinominales, pero dijo que la tarea será convencerlos.
"No es para afectar a uno u otro partido; es para que sea una democracia menos cara", afirmó.
A su vez, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que no existe certeza de que el PT y el Verde acompañen la iniciativa.
Monreal Ávila reconoció que, debido a la naturaleza constitucional de la propuesta, su aprobación requiere condiciones específicas (dos terceras partes de los diputados presentes para que la reforma prospere) que no están plenamente garantizadas.
Sostuvo que Morena debe respaldar la iniciativa de la presidenta. "Morena tiene que respaldarla, porque no somos un grupo de sueltos, no somos un grupo de individualidades, sino que somos un movimiento", expresó.
Según lo dicho por Monreal, el PT y el Verde están dispuestos a dar la batalla en comisiones y en el pleno, presentar reservas y presionar para modificar los puntos más sensibles. "En los partidos aliados no van a aceptar que se reduzcan pluris ni financiamiento así como así", dijo.
Advierten riesgos
Luis Carlos Ugalde, director de Integralia Consultores y expresidente del entonces IFE (Instituto Federal Electoral), señaló que, si bien el documento contiene algunos elementos positivos, el balance general es negativo.
El punto que consideró más grave es que las juntas distritales del Instituto Nacional Electoral (INE) se volverían temporales. A su juicio, ello implicaría en la práctica la eliminación del Servicio Profesional Electoral, al que calificó como "el corazón del profesionalismo y la imparcialidad del INE".
El mayor riesgo de reforma electoral es desmantelar el servicio profesional del INE. Es como serrucharle los brazos y las piernas al Instituto y esperar que siga caminando con firmeza. La integridad electoral no vive en el papel: vive en la experiencia e independencia de quienes la hacen realidad", expresó.
Otro de los puntos que ha generado debate es la posibilidad de que la materia electoral pueda someterse a consulta popular. "Letra chiquita: que la materia electoral pueda ser tema de una consulta popular. ¿Qué significa? Que en 2027 el gobierno pueda preguntar si la gente quiere eliminar a los pluris. Ya sabemos la respuesta. Y las implicaciones", dijo.
Por su parte, José Marino de la Garza, presidente de la organización Perteneces, advirtió que la eventual eliminación o recorte de legisladores plurinominales no implicaría "quitar privilegios", sino modificar de fondo las reglas del sistema de representación política en México.
De acuerdo con el especialista, el modelo actual busca que la integración del congreso refleje, en términos generales, el porcentaje de votos que obtiene cada fuerza política. "Hoy, si un partido obtiene 40 por ciento de los votos, tiene algo cercano al 40 por ciento de las curules. Sin pluris, puedes tener millones de votos… y casi nada de representación. Ganar por 1 por ciento en muchos distritos vale lo mismo que arrasar. Eso convierte ventajas pequeñas en mayorías gigantes", resaltó.
En ese escenario, indicó, el principal beneficiario sería el partido que actualmente encabeza las preferencias en la mayoría del territorio. Morena, ejemplificó, podría ganar entidades por márgenes estrechos y concentrar la mayoría de los escaños en el Senado. En la Cámara de Diputados, añadió, cualquier debilitamiento de la proporcionalidad elevaría de forma significativa el premio al primer lugar.
Fuente: Tribuna del Yaqui
