Ciudad de México.- A lo largo de 2025 el panorama de conflictos armados a nivel global siguió siendo complejo y multifacético, con enfrentamientos que van desde guerras prolongadas hasta estallidos repentinos de violencia entre Estados y grupos armados no estatales. Según diversos informes internacionales, el año ha estado marcado por una continuidad general de varios conflictos existentes, la aparición de episodios breves de confrontación con resultados mixtos.
Ucrania - Rusia
Uno de los conflictos más observados es la guerra entre Rusia y Ucrania, que continuó con combates de intensidad variable. A lo largo de 2025 Rusia mantuvo operaciones militares y ataques con misiles y drones, y aunque no hubo cambios territoriales relevantes, las acciones ofensivas y defensivas siguieron ejerciendo presión sobre ambos bandos. Europa respondió con ayuda económica y militar a Ucrania, mientras que sanciones contra Rusia se mantuvieron en vigor incluso al cierre de este año.
Israel
En Oriente Medio, el conflicto entre Israel y Hamas se redujo a una fase de cese al fuego tras años de hostilidades, aunque la implementación de acuerdos de paz y de reconstrucción ha enfrentado obstáculos importantes, con tensiones persistentes tanto en Gaza como en la Cisjordania ocupada. Al mismo tiempo, en la región también se presentó un episodio de confrontación entre Israel e Irán, con ataques a instalaciones energéticas y repuestas con misiles que derivaron en una breve escalada militar intensa en junio de 2025.
Asia
En Asia, uno de los incidentes más relevantes fue un conflicto de corta duración entre India y Pakistán en mayo de 2025, centrado en la región de Cachemira, que concluyó con un alto el fuego tras pocos días de enfrentamientos directos. Por su parte, a finales de año se produjeron enfrentamientos armados entre Camboya y Tailandia en su frontera, con altos índices de desplazamiento civil antes de iniciar un nuevo alto temporal de hostilidades.
África
África siguió siendo un foco de conflictos prolongados. En la República Democrática del Congo, la ofensiva del grupo rebelde M23 y su vinculación con fuerzas externas llevó a intensos combates a principios de año; sin embargo, a mediados de 2025 se alcanzó un acuerdo de paz mediado internacionalmente con algunos compromisos de retiro de tropas y diálogo político. Conflictos internos como el de Myanmar siguieron activos, complicando aún más la situación humanitaria tras un terremoto ocurrido en marzo que afectó regiones ya vulnerables.
Además de estos focos principales, informes sobre la conflictividad global muestran que en 2025 persistieron numerosos enfrentamientos de menor escala, incluyendo insurgencias, violencia de grupos armados y tensiones transfronterizas, que siguen afectando la estabilidad de países en África, Medio Oriente, Asia y otras regiones. Organizaciones como ACLED han señalado que algunos países de América Latina y África experimentaron niveles de violencia comparables a los de zonas tradicionalmente consideradas en guerra, aunque no se trate de conflictos declarados entre Estados.
Fuente: Tribuna del Yaqui
