Ciudad de México.- El pasado 10 de enero de 2026, Colombia se vistió de luto tras la muerte de uno de sus más grandes exponentes de la música. Se trata de Yeison Jiménez, quien, como te hemos informado en TRIBUNA, perdió la vida en un fatídico accidente aéreo mientras viajaba junto a su equipo de trabajo y el piloto. Sin embargo, en aquel momento salió a la luz una antigua entrevista en la que el artista confesaba haber soñado con acontecimientos muy similares a los que, lamentablemente, derivaron en su fallecimiento.
Ahora, quien sorprendió enormemente fue el cantante mexicano José Manuel Figueroa, luego de que, tras un breve encuentro con diversos medios capitalinos, revelara que él también ha soñado con perder la vida en un accidente aéreo. Esta declaración trajo a la memoria las palabras que en su momento expresó el intérprete de Aventurero, mismas que incluso provocaron reacciones de artistas como Alejandro Fernández y Christian Nodal.
"Soñé tres veces que íbamos a tener un accidente de avión… En uno de esos sueños, soñé que habíamos muerto y que estábamos en las noticias", explicó Jiménez en entrevista para Caracol Televisión. Por su parte, en una de sus últimas declaraciones, el cantante colombiano comentó que dicha experiencia onírica volvió a repetirse durante su regreso a Medellín: "Me acuesto y vuelvo y sueño en la misma mierda. Me sueño el accidente. Y me sueño que yo tenía que haberle dicho eso al capitán", detalló.
Ahora bien, retomando el tema de José Manuel Figueroa, en algún momento habló sobre esos sueños que involucran a su padre, el exitoso cantante y compositor mexicano Joan Sebastian, de quien es importante recordar que falleció el 13 de julio de 2015, a los 64 años de edad, en Juliantla, Guerrero, a consecuencia de un cáncer óseo primario, enfermedad que lo aquejaba desde 1998 y que con el paso del tiempo fue mermando su salud.
No obstante, para el ex de Ninel Conde los encuentros oníricos no se han limitado únicamente a su padre, ya que también han aparecido sus hermanos Trigo y Juan Sebastián. El problema, según relató, es que al inicio todo se desarrolla con calma y le genera felicidad, pero conforme avanza el sueño suele transformarse en una pesadilla: "He tenido la gran fortuna de poder soñar a mi padre, a Sebastián y a Trigo vivos, y al despertar se convierte en una pesadilla porque no paro de llorar. Ese sueño tan bello, a la hora de despertar, se transforma en una pesadilla porque ya no es mi realidad", aseveró.
Fuente: Tribuna del Yaqui
