Oslo, Noruega.- Después de que se confirmara el arresto de Marius Borg, a solo un día de comenzar su juicio bajo las acusaciones de violación y amenazas a las víctimas, el joven hijo de la Princesa Mette-Marit, heredera de la Corona de Noruega, este finalmente ha roto el silencio con respecto al tema por primera vez, y ante un juez ha sido contunde al negar los cargos en su contra.
Como se sabe, desde hace varios meses que la Realeza noruega se encuentra por primera vez en su historia, enfrentando un escándalo de origen delictivo, pues el joven Marius de 28 años, fue acusado en el año del 2024 de cuatro violaciones, múltiples casos de violencia doméstica, amenazas, grabación de imágenes íntimas sin consentimiento y otros actos delictivos, que suman alrededor de 32 delitos graves. El pasado 2 de febrero de este 2026 comenzó oficialmente su juicio.
Aunque todo parecía mantenerse en calma en la familia real de noruega, desgraciadamente el pasado domingo 1 de febrero, se informó que Marius fue detenido bajo las sospechas de haber violado su orden de restricción, haber atacado y amenazado, a una de sus víctimas, por lo que las autoridades de Oslo, al tomar este acto como una violación a la integridad de las víctimas e incumplimiento a las leyes de Oslo, se solicitó que permanezca por lo menos cuatro semanas en prisión preventiva, debido a que consideran que existe riesgo de reincidencia por parte del joven.
Ahora, en medio del cumplimiento de su castigo, el hijo de la heredera al trono, oficialmente subió al estrado para defenderse de las acusaciones, por lo que al inicio declaró que desgraciadamente por años ha sido una víctima más de las adicciones a las drogas, el alcohol y el sexo, ante la constante presión para dejar de ser el hijo de la heredera: "A mí me conocen sobre todo como el hijo de mi madre, no por otra cosa. He tenido una necesidad de reconocimiento extremadamente elevada. Toda mi vida. Y eso se ha traducido en mucho sexo, muchas drogas y mucho alcohol".
Tras esto, al ser cuestionado sobre el abuso sexual que una joven lo acusa de haber cometido del 19 al 20 de diciembre de 2018 en la casa en la finca de Skaugum, donde reside la pareja principesca, a las afueras de Oslo, junto a Marius, este dijo que no recuerda haber tomado las fotos y videos, pues sí se drogó, pero aseguró que ambos tuvieron intimidad de forma consensuada y consciente: "No recuerdo haberlas tomado (las fotos), pero tuvimos sexo completamente despiertos y de manera voluntaria", dijo el joven.
Finalmente y de manera tajante, el joven real fue muy contundente al negar todas las acusaciones de violación pero reconoció de manera parcialmente, algunos cargos de violencia, amenazas, una infracción a la ley sobre estupefacientes y otros delitos de tráfico, ya que reveló que en el 2020 transportó 3.5 kilogramos de marihuana, destacando que su vida ha sido una constante lucha contra estas sustancias.
Fuente: Tribuna del Yaqui
