Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular la reforma constitucional que prohíbe la reelección consecutiva y el nepotismo electoral. No obstante, se incluyó un artículo transitorio que aplaza la entrada en vigor de este proyecto que prohíbe que un familiar directo suceda en el cargo a un gobernante. En la votación general, la iniciativa fue avalada por unanimidad con 127 votos.
Sin embargo, al discutirse en lo particular, la modificación que pospone la aplicación de la medida hasta 2030 generó división. Finalmente, fue aprobada con 97 votos a favor de Morena y sus aliados, mientras que 26 senadores de oposición votaron en contra. El coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López, propuso la reserva para modificar la fecha de entrada en vigor del artículo que impide el nepotismo electoral.
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La iniciativa original, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, establecía que la prohibición entraría en vigor en 2027, pero la reserva planteada por López la extendió 3 años más. "Las reformas a los artículos 55, 82, 115, 116 y 122 de la Constitución, en lo que respecta a la prohibición del nepotismo electoral, serán aplicables a partir de los procesos electorales federales y locales a celebrarse en 2030", señaló el exsecretario de Gobernación.
Con esta reforma, se elimina la posibilidad de reelección en los cargos donde aún estaba permitida, lo que impactará a senadores y diputados, tanto locales como federales. Además, se establece que ningún familiar del titular en funciones podrá postularse para el mismo puesto. Para ello, los aspirantes deberán demostrar que no han mantenido un vínculo matrimonial, concubinato o de pareja con la persona titular en los últimos 3 años antes de la elección.
También se restringirá la participación de personas con parentesco de consanguinidad o afinidad dentro de ciertos grados. Durante la discusión, la senadora panista Gina Campuzano criticó que Morena y sus aliados buscaran aplazar la aplicación de la reforma hasta 2030, acusándolos de proteger a familias políticas como la de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, los Monreal en Zacatecas y Ricardo Gallardo en San Luis Potosí.
Desde la bancada oficialista, Saúl Monreal Ávila defendió la medida, asegurando que busca garantizar la equidad electoral a largo plazo. El debate creó polarización en torno a la reforma, con la oposición denunciando que el retraso en su aplicación beneficia a dinastías políticas, mientras que Morena argumentó que la medida permitirá una transición ordenada y sin afectaciones abruptas a los procesos electorales.
Fuente: Tribuna