En los últimos días he participado en los 'Encuentros Municipales para el Desarrollo', que organiza Morena Sonora para dialogar sobre la importancia de los gobiernos municipales de la Cuarta Transformación en la generación de desarrollo económico y de bienestar social. Con estos encuentros recorrí los municipios de Nogales, Ímuris y Santa Ana, a los que se suma la reunión realizada en San Luis Río Colorado el pasado mes de octubre.
Como legisladora federal y como servidora pública del Gobierno de Sonora, he tenido la oportunidad de estar en los 72 municipios sonorenses, de los cuales cada uno tiene sus propias características y necesidades en cuanto al acceso a servicios públicos de agua, salud, educación y seguridad; infraestructura carretera y de caminos; actividades productivas; sustentabilidad y dinámicas demográficas.
Al ser el segundo estado más grande del país, con dimensiones territoriales que dan lugar a recorridos de varias horas para viajar de un lugar a otro, es fundamental que los municipios cuenten con los servicios públicos esenciales para facilitar el desarrollo de la vida en cada rincón de Sonora, que no sea necesario desplazarse a las grandes ciudades para ir a la escuela, al trabajo o a un hospital.
Con la llegada de la Cuarta Transformación, cada esfuerzo de política pública ha priorizado el desarrollo de todas las regiones del país, especialmente las que habían sido privadas de la inversión pública por su supuesta falta de rentabilidad económica o lejanía de las capitales, propiciando su rezago y marginación. Ejemplo de esos esfuerzos son los proyectos estratégicos en los estados del sur, los planes de justicia para pueblos y comunidades indígenas y afroamericanas, el programa de polos de desarrollo para el bienestar social, entre otros.
La visión de prosperidad compartida de la presidenta Claudia Sheinbaum, a la que ha sumado la administración del gobernador Alfonso Durazo, radica en la justa distribución de la riqueza; en otras palabras, que a todas y todos nos vaya bien. Esta idea no solo se refiere al bienestar individual de las personas, sino al desarrollo de todas las regiones, rurales y urbanas, garantizando infraestructura y servicios públicos en condiciones de accesibilidad, disponibilidad, calidad e igualdad.
Desde el comienzo de su administración, nuestro gobernador ha demostrado su visión municipalista y de territorio, al entablar el diálogo permanente con las autoridades municipales, de forma directa y a través de la Administración Pública estatal, así como la distribución de los recursos públicos a partir de las necesidades de cada región. El propósito de su gobierno ha sido que el desarrollo y el bienestar lleguen a los 72 municipios, dicho en sus palabras, "hacer de Sonora una tierra de oportunidades para todas y todos".
Parte de esta visión es el anuncio reciente sobre la inversión de cuatro mil millones de pesos para 502 obras públicas municipales en 2026, 45 por ciento más de lo que fue destinado hace un año. Esas obras se construirán en las zonas rezagadas del estado, entre otras, distribuyéndose de la siguiente manera: 92 obras en Hermosillo con más de mil 400 millones de pesos; 31 obras en Guaymas con 494 millones; 32 obras en Cajeme con 342 millones de pesos; 15 obras en San Luis Río Colorado con 121 millones de pesos.
En tiempos de la Cuarta Transformación, la inversión en infraestructura pública tiene perspectiva de bienestar. Es desarrollo con justicia social.
Lorenia Iveth Valles Sampedro
Senadora de la República
